Manuel del Rosal García

España, junio de 2050: Desfile del Orgullo Heterosexual

España, junio de 2050: Desfile del Orgullo Heterosexual
Manuel del Rosal García. PD

«Sara Hernández, secretaría general del PSOE-M ha dicho que el perfil del homófobo es el de un hombre blanco, heterosexual, delgado y católico» en un claro ejemplo de discriminación por color de piel, religión y apariencia física. Y luego estos del PSOE se quejan de ir cuesta abajo y sin frenos.

No aguanta más esta vida que lleva. Se siente prisionero, coartado, limitado, vigilado. La gente le mira con mirada en la que expresa su rechazo; algunas personas incluso escupen a su paso. Y mira que lo hemos intentado su madre y yo.

Desde pequeño mostró unas inclinaciones que nadaban contra la corriente de la sociedad. Se lo advertíamos ¡Pues nada! El niño – bueno ya no es un niño, acaba de cumplir 23 años – sigue aferrado a sus tendencias sexuales que chocan frontalmente con lo que esta sociedad ve como inclinaciones sexuales progresistas, enriquecedoras y portadoras de valores muy por encima de las que este niño, ya desde muy pequeñito, demostraba. Podemos asegurar su madre y yo que nunca tuvo acceso a juguetes sexistas.

Nunca vio un balón, ni una pistola, ni un coche; como mucho tuvo acceso a un juguete bisexual como es el parchís. Cuando llegó a los seis años y entró en la escuela primaria, a las pocas semanas el tutor nos llamó al orden por su comportamiento: se pasaba el tiempo del recreo saltando y brincando cuando no jugando al fútbol e intentando tocar el culo a las niñas.

No compartía los juegos contenidos en el móvil con sus compañeros, decía que eran juegos para idiotas y que a él le gustaba más jugar a cosas de fuerza y tocar el culo de las niñas.

Al poco tiempo de entrar en el instituto llegaba a casa muy enfadado y triste. Preguntado nos dijo que era imposible encontrar una chica para novia pues todas estaban siempre juntas entre ellas, mientras los chicos estaban juntos entre ellos. Intentamos explicarle que las formas de relación entre sexos habían variado mucho, que ahora eran relaciones progresistas, avanzadas sociológicamente y que los hombres se sentían mejor con los hombres y las mujeres con las mujeres.

Él contestó que no hacía falta decir tanta tontería, que sí, que él sabía que las tendencias homosexuales y lesbianas habían aventajado a las relaciones heterosexuales, pero que él era heterosexual y que lo iba a pregonar a voces donde quiera que fuera o estuviera y que estaba muy cabreado porque encontrar una chica heterosexual con ganas de tío, era harto difícil; en parte porque escaseaban y en parte porque estaban mal vistas las relaciones heterosexuales.

Le insistimos en que ir contra corriente sería perjudicial para él y él nos contestó que era heterosexual y a mucha honra y que ¡¡por fin!! había encontrado a una chica que estaba más buena que el pan con chorizo y que juntos se lo pasaban divinamente. Visto lo visto, le rogamos que su heterosexualidad permaneciera en el anonimato y nos contestó que sí, que así sería…hasta que pudiera aguantar.

Terminado el bachillerato nos pusimos con él a hablar de lo que mejor le vendría estudiar. Nuestra sorpresa fue morrocotuda cuando nos dijo que no iría a la universidad y que lo que él quería ser era camionero, pero camionero de camiones de 8 ejes. Estamos desolados con nuestro hijo porque vemos que va a tener dificultades para insertarse en la sociedad dada su condición heterosexual.

Hoy, recién ha cumplido los 23 años, acompañado de una chica, nos ha pedido que le escuchemos. «Salgo del armario. Para ello voy a convocar una rueda de prensa y explicar que, a pesar de la intolerancia de una sociedad que no soporta ni aprueba la heterosexualidad, la heterosexualidad tiene los mismos derechos que la homosexualidad, que el comportamiento sexual de nosotros los heterosexuales es tan legítimo como el de los homosexuales y que esta maravillosa y valiente mujer va a unir su vida a la mía, y vamos a crear una familia como las de antes y tendremos hijos por el procedimiento natural de nuestros abuelos y no por procedimientos técnico-biológicos o de adopción.

Sabemos los dos que esto no será nada fácil, pero también sabemos que el amor – nos amamos como hombre y mujer, como macho y hembra – lo puede todo». Para terminar, nos ha dicho que ha pedido autorización al ayuntamiento para, en el mes de junio – estamos en el mes de marzo de 2050 – él, su novia y unas cuantas parejas más realizar un desfile del orgullo heterosexual, un desfile modesto y ausente de tanta horterada, exhibicionismo, muestrario de carnes y ordinariez como está presente en los desfiles del orgullo – ¿orgullo de qué? – Gay.

Nos preguntamos qué va a ser de nuestro hijo en un mundo donde todo está impregnado de homosexualidad.
Marzo de 2050. Unos padres atribulados por tener un hijo heterosexual

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