Andrés Aberasturi

PSOE y compañeros mártires: Sin comedias, por favor

¿Qué puede salir de la reunión del Comité Federal del PSOE este sábado? Las respuestas que dan los analistas de la cosa coinciden en la mayoría de los casos; nada; no va a salir otra cosa que la negativa rotunda –por ahora– a apoyar ni tan siquiera con la abstención total o parcial la investidura de Rajoy.

O sea, que nada va a cambiar –por ahora– sobre lo anunciado en las pasadas elecciones y que no se pudo llegar a materializar porque Rajoy se puso una vez más de perfil; ni siquiera llegó a asumir la responsabilidad del fracaso anunciado ante el requerimiento del jefe del Estado para que intentara formar un Gobierno.

Creo que este escaqueo –que para algunos era una obra maestra de la habilidad política– fue indigno y carece de grandeza. Allá él.

Pero ahora el panorama es otro: pese a todo, las cosas no le fueron mal al líder del PP y arañó más escaños en las elecciones siguientes y dejó en paños menores al mismísimo PSOE, a Ciudadanos y qué decir de Podemos.

Que el PSOE se haya empeñado en vender su fracaso del peor resultado histórico en unas elecciones como un triunfo por no haber cedido el segundo puesto a los de Pablo Iglesias, es cosa suya. Cada uno se puede engañar como mejor le parezca pero la realidad, ay, está en las cifras y la cifras son lamentablemente tercas.

Llegados a este punto, y puestos ya en el sábado de Ferraz, cabría preguntarse si no merece la pena, por responsabilidad nacional más que por juego partidista, que el Comité Federal se saltara la puesta en escena de una falsa rotundidad y dijera no lo que el manual manda decir sino lo que la función exige para poder concluir esta comedia: el PSOE puede abstenerse en la investidura si el PP se aviene a acordar unos mínimos.

O todo lo contrario: el PSOE ni en primera ni en segunda votación va a dejar que Rajoy sea presidente.

Comprendo que en política estas cosas no son habituales pero tampoco lo es la situación de España, sin gobierno desde hace no sé cuánto. Comprendo que para que el PSOE llegara a tomar ya ese atajo con una respuesta rápida y definitiva, algo debería haber hecho Rajoy en lugar de esperar a que el desconcierto y la contradicción llenen los espacios de Ferraz.

Pero es que alguien debe dar un paso de una vez y, la verdad, uno confía más en la tesis de Felipe González que en los silencios de Rajoy.

No sé qué pasará el sábado pero me temo lo peor. De los puntos calientes que apuntaba González en ‘El País’ sólo parece urgente –sólo y nada menos– cambiar la política de austeridad, y eso se podría hacer sin necesidad de derogar de entrada la reforma económica, cambiando algunas cosas que incluso –tal vez de forma interesada– ya ha apuntado el propio Gobierno en funciones. El resto es negociable con tranquilidad.

El sábado en Ferraz hay proposiciones de todos los colores –algunas de ellas interesadas en elecciones particulares– y hasta quien propugna que, con aún menos escaños, si fracasa el PP, Sánchez debería intentarlo otra vez. O no saben contar o no quieren entender.

Cualquiera de las dos cosas son peligrosas pero ya va siendo hora de que, para todos, no sólo para el PSOE, España sea más importante que sus futuros personales y hasta que sus siglas. Por favor, evitemos por una vez las comedias porque esto empieza a ser un drama.

CONTRIBUYE CON PERIODISTA DIGITAL

QUEREMOS SEGUIR SIENDO UN MEDIO DE COMUNICACIÓN LIBRE

Buscamos personas comprometidas que nos apoyen

COLABORA

Recibe nuestras noticias en tu correo

Lo más leído