Pedro Calvo Hernando

¿Ante la traca final?

¿Ante la traca final?
Pedro Sánchez y Pablo Iglesias, los más buscados. PD

La visita relámpago de Obama ha sido algo parecido a una broma, si no fuese por la intención creo que limpia de su protagonista. Pero ha faltado todo lo demás y no ha servido ni siquiera para tensionar la solución de este problema número uno nuestro que es la formación de nuevo Gobierno tras la repetición de las elecciones generales.

El presidente americano debió retrasar -ya qué más daba- el viaje, buscando una ocasión más propicia.

Los líderes de la oposición no debieron aceptar esas instantáneas de tres minutos, principalmente Iglesias, que no sé hasta dónde piensa llegar en sus concesiones múltiples.

La comparecencia pública del presidente americano y del jefe del Gobierno español tendrían que haber sido totalmente distintas, menos protocolarias, más naturales y sinceras, menos estrambóticas y un poquito más útiles. Pero es que nos estamos acostumbrando a perder el tiempo, a dedicarlo a las ostentaciones oficialistas, mientras que el nudo de los problemas ahí se queda sin desatar. Otra vez será, señores, tal vez cuando venga la señora Clinton, si es que la eligen en noviembre.

Y en ese clima arrancaba la que se espera traca final de estos fuegos artificiales en que nuestra clase política ha convertido la búsqueda de solución al presente panorama cercano a la ingobernabilidad. Las cosas que unos y otros dicen y repiten son cansinas y aburridas, además del componente de mentiras que conllevan, pero aquí parece que a nadie le da vergüenza de andarse con tanta broma y tanto papanatismo, que supera ya, por ejemplo, al de tantos españoles de decir y escribir todo en inglés, cuando existe la versión castellana nuestra, incluso para los que presumimos de manejarnos en inglés.

Pero por Dios se lo pido a Rajoy, Sánchez, Iglesias y Rivera: Terminen ya de una vez con esta fase impresentable de la política española. Que no tengan luego que avergonzarse de no haberlo hecho o de atender prioritariamente a los intereses partidistas o personales y no a los nacionales.

Me aterra eso de oír a todos la promesa de hacerlo e incumplir a continuación los pasos necesarios para conseguirlo. Como en la fase anterior tras el 20-D, les doy una semana de plazo para que me lo arreglen. ¿Estamos o me voy a enfadar?

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