Víctor Entrialgo de Castro

Las apariencias, a veces, engañan

Las apariencias, a veces, engañan
Víctor Entrialgo de Castro, abogado y escritor. PD

Si no lo sabe la policía antiterrorista francesa ni la policía turca no lo voy a saber yo. Pero a mi no me cuadra del todo.

Desde el principio me chirrió el islamismo radical de alguien que no es radical, que no sigue los preceptos del Islam, que es descrito por sus vecinos como un tío muy raro pero no por su extremismo y que su familia describe como un enfermo.

Puede que un pobre desequilibrado se haya reunido unas cuantas veces con amistades peligrosas. Pero eso no le convierte en un militante islamista radical, sino en un individuo peligroso.

Un hombre que no se inmola para no dejar huellas sino que responde a tiros a la policía, que evidentemente iba a acribillarle, y deja el teléfono móvil con datos al parecer relevantes en el asiento de al lado de la cabina del camión. Algo no cuadra.

Cierto que alquiló el camión pero el hombre era repartidor, tenía tres hijos, cierto que llevaba pistolas de juguete y que había sido expulsado de su casa por su mujer por malos tratos.

Según ha manifestado el propio fiscal del caso ayer mismo el autor de la barbarie de Niza no era un yihadista ni está acreditada ninguna conexión con grupo alguno. Ayer mismo un alemán ha atacado con armas blancas en un tren.

Que le hayan lavado el cerebro o haya visto algunos videos, el tiempo de su eventual radicalización ha sido muy corto, y su patología y su malestar habría resultado determinante. No sé, es una hipótesis. Parece que envió un mensaje ,»traed más armas», pero nadie se las trajo. O fue paranoia suya o le dejaron colgado los que le instaron a semejante barbarie. Pero ¿donde están? tendrán que aparecer. Quizás los profesionales que le trataron puedan dar alguna pista.

Esta hipótesis no es más una impresión inmediata. Después de la tragedia y la lógica psicosis del admirable pueblo francés frente al terrorismo y los titulares de medio mundo, la pregunta incauta es. ¿Y si fuera sólo un perturbado? El drama seria el mismo. La propagación del miedo no.

Y estando desentrañando las apariencias viene el golpe de Turquía contra Erdogan: quien se mete en ese berenjenal salvo que fuese una absoluta chapuza, si una mínima posibilidad de triunfo, sin intentar hacerse con los medios de comunicación, asaltar la vivienda y el entorno del Presidente, lo que ha sido toda la vida un inquietante golpe de Estado en toda regla?

¿Cómo se purgan ocho mil militares, miles de jueces y fiscales, policías, y se pone en la calle a siete mil funcionarios un mismo dia, cómo se identifican, sin tener listas preparadas los partidarios del golpe?

¿Qué militares aparte del Jefe del Estado mayor aéreo y el General de Campo de Erdogan han sido identificados como participantes…?

Aquí las apariencias y los hechos tampoco encajan del todo. Esto tiene toda la pinta, en una u otra medida, de un autogolpe. Las apariencias, a veces engañan, y otra veces no. Lo iremos viendo.

CONTRIBUYE CON PERIODISTA DIGITAL

QUEREMOS SEGUIR SIENDO UN MEDIO DE COMUNICACIÓN LIBRE

Buscamos personas comprometidas que nos apoyen

COLABORA

Lo más leído