Fernando Sánchez Dragó

«¿España, de corte a checa? Algo sabemos de eso»

"¿España, de corte a checa? Algo sabemos de eso"
Fernando Sánchez Dragó

Fernando Sánchez Dragó habla sobre como anda la izquierda, dándose palos entre ellos mismos:

La extrema izquierda tiene una enfermedad congénita: la fragmentación. Su lema es el opuesto al de los mosqueteros de Dumas: todos contra todos.

En septiembre de 1976 compré una guardilla de techos a ras de suelo en el barrio de Malasaña. En la esquina de la calle me topé con una pintada de brocha gruesa en la que se leía: «Exigimos la inmediata legalización del Partido Marxista-leninista (secciones XVI y XVII)». A las otras quince secciones, pensé, que las zurzan. Sonreí.

Resalta que:

En 1958, encontrándome en prisión junto a diecisiete camaradas universitarios del Partido Comunista (ya hablé hace poco de eso), el monolitismo que los mandarines nos predicaban se desmoronó al primer envite de la sensatez y surgieron por partenogénesis dos alas enfrentadas: la liberal, a la que me sumé, y la de la ciega obediencia al Politburó. Aquello derivó a riña de gatos: entramos en la cárcel siendo amigos y salimos de ella once meses después mirándonos con gesto torvo. Luego volvimos a amigarnos, aunque el síndrome de la ameba, que se reproduce por partición, siguió haciendo de las suyas. El Partido se recompuso en la Facultad de Letras, pero no tardó en aparecer la facción maoísta, y otra vez se fue la unidad al garete. El mayo francés la remató.

Los de Podemos andan ahora a la greña, aunque setenta y cuatro escaños no sean magra pitanza, pero la avaricia rompe el saco y las ilusiones perdidas también. El circo acaba de empezar. Todo sea por el bien de mis compatriotas y por el mío. ¡De buena nos hemos librado! Al día siguiente de las elecciones escribí en mi blog de elmundo.es un suelto titulado, con retintín, Alegría postcoitum y un troll escondido tras el número de la Bestia dejó este comentario: «No se preocupe, que en Podemos todavía no estamos muertos. No descarte que algún día lo veamos organizando unos Encuentros Podemitas en Castilfrío, Eso sí: después de haber superado un curso intensivo de reeducación a las nuevas ideas». Echenique, por su parte, ha dicho que actuará con contundencia para extirpar las malas hierbas.

Y se pregunta:

¿Les suena ese lenguaje? Lean, de no ser así, a Orwell, a Ayn Rand (Los que vivimos), a Martin Amis (Koba el Temible), a Reyes Monforte (Una pasión rusa) y a Julian Barnes (El ruido del tiempo).

¿España, de corte a checa? Algo sabemos de eso. Las expresiones utilizadas por el troll y por Echenique son inquietantes. Lean también a Foxá. Buen verano.

Autor

Juan Velarde

Delegado de la filial de Periodista Digital en el Archipiélago, Canarias8. Actualmente es redactor en Madrid en Periodista Digital.

Recibe nuestras noticias en tu correo

Lo más leído