Laureano Benítez Grande-Caballero

Las calaveras de la Europa de cristal

Las calaveras de la Europa de cristal
Laureano Benítez Grande-Caballero. PD

Europa, Europa. Forjadora de la civilización más brillante de la Historia Universal, asediada ahora por un ejército de saurones y sarumanes que grafitean calaveras en tus calles, que remontan tus Danubios y tus Rhins con sus carabelas de horror, cuyas sentinas están infestadas de unabombers, cuyos mástiles exhiben amenazadora e impúdicamente el «jolly roger» de las calaveras con las tibias cruzadas.

Europa, Europa. Tres mil años de cultura han desembocado en siniestras «performances» en las cloacas del inframundo, donde monstruos desencadenados defecan sobre Quijotes y Sixtinas, bailan sobre las tumbas de tus hijos siniestros vudús, irrumpen Femen en grito en tus basílicas y hemiciclos.

Europa, Europa. Tres mil años para acabar así, con tu mandíbula de cristal, que rompen en mil pedazos los ujieres de la muerte, los lacayos del Señor de las Moscas; tres mil años para que las cohortes del Tártaro arrasen con tus hijos, destrozando fetos y exhibiendo sus calaveritas como logotipo de derechos humanos.

Matanza de inocentes, víctimas de ángeles exterminadores entrenados y sufragados por tus gobiernos, vendidos al Nuevo Orden Mundial, que vacía tus vientres mientras tus gobernantes se rasgan sus terciopelos y se cubren la cabeza de ceniza por la última balacera de los saurones; mientras introducen tras tus muros el Séptimo de Caballería de los troyanos unabombers, con welcomes y todo.

Europa, Europa. A merced de los chupasangres, de los ramasantas, de los sacamantecas obsesionados con huríes y paraísos de leche y miel, puestos ahí por el NOM para terminar contigo, porque -¿sabes?-, la élite plutocrática que conspira por el gobierno mundial tiene dos enemigos: tú, siempre celosa de tus libertades democráticas y los derechos de tus ciudadanos -incompatibles con el despotismo absolutista del NOM-; y el cristianismo, la Iglesia, que creó en ti Notredames y Capillas Sixtinas, Tedeums y Summas Teológicas… Sí, la Iglesia, sustentadora de los valores que cohesionan las sociedades y las familias, que defiende justo todo aquello que el NOM quiere destruir con sus ideologías de género, sus abortos, su banalización del sexo, sus populismos libertarios, su laicismo arrasador…

Europa, Europa. Desde las ágoras atenienses donde naciste, te has degradado, hasta terminar encerrada en mazmorras que hieden a la herrumbre y al orín de la decadencia, donde tus habitantes, lobotomizados por una kulturbasura amarillenta de realities y consumismo atroz, comienzan a vivir en campos de concentración custodiados por gestapos yihadistas.

Europa, Europa. Tres mil años de historia para acabar así, con tus ciudades invadidas por tribus urbanas que han desembarcado en tus calles desde las sabanas con sus argollas y orejas perforadas; desde América, con las vestimentas de gorrapatrás y pantalones cagaos de sus «maras»; desde los arrabales del Bronx, con su parafernalia de moda rapera; desde Alcatraz, con sus siniestros tatuajes; desde Woodstock, con sus harapos hippientos, con su rock «heavy» aullador al servicio del Señor de las Moscas…

Y todos luciendo en camisetas, tatuajes y otros «merchandisings» la siniestra calavera, como un inconsciente homenaje al «¡Viva la muerte!» que también se pregona desde lo alto de tus rascacielos, desde donde una calavera nos observa risueña con sus cuencas vacías, anunciando ese apocalipsis que te asalta con las «panzerdivisionen» que llevan como insignia el «Totenkopf» de calavera y tibias del yihadismo que bebe la sangre de tus habitantes en las cuencas de sus calaveras.

Europa, Europa. Tu logotipo de ahora no es la Cruz, sino una bandera azul donde luce esplendorosa una «jolly roger» rodeada por las estrellas de la noche nochera que se ha abatido sobre ti, con sus lobos, aulladores en el toque de queda de tus ciudades amedrentadas.

Europa, Europa. Zeus no te raptó para esto, para que pusieras calaveras en tus vellocinos de oro; san Benito -tu patrón- no estableció sus abadías en ti para que tus iglesias se conviertan en mezquitas; no se tomó la Bastilla para que los Derechos del Hombre y del Ciudadano sean barridos por una población que entregará su libertad a cambio de seguridad, estrategia del NOM, ese Reino de las calaveras de cristal que amenaza con arrasar tus Troyas.

Europa, Europa. Tres mil años y ya estás agonizando: te creíste invencible, pero ya se vislumbra tu calavera.

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