Rafael Reina

¿Tu o Tu?

¿Tu o Tu?
Rafael Reina. PD

Aunque mis estudios los empiezo en España, es en Estados Unidos donde los acabo y desarrollo, aunque traje un bagaje de experiencia que siempre es la base del conocimiento que tengamos.

Pero en lo que se refiere al aspecto social o político-social, cuando comencé en Estados Unidos he de reconocer que estaba en «Babias». En España no se estaba considerando la pluralidad social, racial, étnica, religiosa o genérica ni en niveles excipientes en aquellos días.

Pero a pesar de los intentos Internacionales de todo tipo y colores durante tantos años y tanta gentes; la realidad es que las diferencias existen en todos los ámbitos y lugares.

Ser hombre o ser mujer -En esta corta frase, ya he establecido una inevitable diferencia, el orden – y aunque hubiera dicho – Ser mujer o ser hombre – sería lo mismo, estaría estableciendo un orden, una prioridad que denota una desigualdad.

No podemos evitar que existan diferencias, ni podemos evitar que se noten, ni podemos evitar que se valoren.

Pero mi observancia a los empleados que he supervisado, a los compañeros que he tenido, a los jefes que he servido, a las gentes que conozco y que hemos hablado del tema; aseguraría que gran parte de las diferencias que tenemos o que tienen, vienen desde dentro.

Tanto en sentirse inferiores a sentirse superiores, nos si le podríamos decir complejos, pues dado lo delicado del tema, no faltaría quien se ofendiera, pero muchas veces he intentado hacer ver a latinos de los valores de su cultura, de sus antecesores y de sus países, pero casi siempre he fracasado, unas veces por inutilidad del intento y otras por reacción ofendida de la persona que ha confundido mi opinión con una broma de mal gusto.

Dos cubos idénticos, llenos de agua del mismo tamaño y calidad, se puede decir que en líneas generales son iguales, pero si uno de ellos está congelado, aun siendo lo mismo, no son iguales ni tienen las mismas propiedades, ni se les puede dar el mismo uso.

En una investigación laboral en la empresa donde trabajaba, sobre una desigualdad en las tareas asignadas, puse el mismo ejemplo;

Como supervisor con un objetivo laboral y unas fuerzas a mi disposición, yo estaba obligado a asignar los trabajos de la forma que mejor pudieran desarrollarla cada empleado, independientemente de su condición sociopolítica.

Si tenía que usar uno de los cubos para apagar un fuego, no tiene sentido usar el congelado y tener que descongelarlo antes de usarlo, solo por sus condiciones sociopolíticas o que si lo necesitara como apoyo o soporte, lo congelara antes por las misma razones.

Pero la desigualdad está en la falta de capacidad de cada individuo en ser capaz de reconocer que las diferencias existen y que solo son defectos cuando no las aprovechamos pero si las aprovechamos, entonces son cualidades.

A pesar de las críticas que siempre tienen por algunos sectores, modelos y miembros de publicidad, cine o teatro, que usan sus cualidades físicas como medio de vida, yo creo que es una forma de usar sus cualidades y no una forma de denigrar su género.

Distinto es cuando el propósito se sale de esas líneas y se usan de forma vejatorias o auto vejatorias, cuando los valores personales se venden o alquilan, cuando los principios éticos morales son obviados de forma forzada o voluntaria, entonces las diferencias se convierten en desigualdades.

Si un vendedor, vende mas que otro, debe ganar mas que el otro y en este mundo solo hacemos eso vender; vendemos desde nuestro ingenio hasta nuestro esfuerzo.

Sin ir más lejos… yo te estoy vendiendo el cerdito… ¿O no?

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