Santiago López Castillo

Sánchez, debajo de las pìedras

Sánchez, debajo de las pìedras
Santiago López Castillo. PD

El que se pasó el tiempo afirmando que Rajoy estaba en paradero desconocido, debe estar debajo de las piedras. Calla cual puta. Salen a la luz los cuerpos corruptos de Cháves y Griñán, más veintiséis ex altos cargos de la Junta de Andalucía, y el faltón y engreído Sánchez, empleado de la planta de caballeros de El Corte Inglés, se emboza en el silencio. En el ranking de corrupción, amigo mío, suyo y de más allá, el PSOE lidera la corrupción en España y parte del extranjero. El capítulo de los Eres es el trinque más truculento que se ha cometido en la etapa democrática. ¿O no se acuerda de los Filesa, BOE, Time Export, Guardia Civil, Banco de España… además de los crímenes de Estado que llevaron a más de un ministro a la cárcel?

La memoria es flaca según conviene. Y lo que toca es Rita Barberá, leña al mono que es de Valencia donde el Partido Socialista ha estado dando la vara durante una década hasta desalojar a la cúpula del PP con el apoyo antidemocrático de Podemos o como se llame por Levante. Todo comenzó, recordemos -lo sabemos todos- por los trajes de Francisco Camps de Maximo Dutti, firma ésta muy comercializada y que ni de lejos se asemeja al relumbrón de Armany pongo por caso. El inspector del frac, o sea, Sánchez, se ha vuelto mudo. Y es que a todo artiodáctilo -en fino- le llega su San Martín. O echando mano del sabio refranero castellano, dime de qué presumes y te diré de qué careces.

Pedro Sánchez, sin más ambages, está más muerto que vivo. Es la prolongación de la vida del pavo por Navidad. Ganar tiempo al tiempo cuando el espacio con sus horas están tasados. Morirá a la hora convenida. Como le sucede a todo bicho viviente. O como diría Borges, la vida es una muerte que viene.

Deje de ser, señor mastuerzo, Mr. No, y no bloquee más la situación de España ni nos toque los cojones. El suicidio, aun siendo un acto de cobardía, es un acto de valentía. El Antiguo Testamento es digno de respeto. De los sepulcros han salido socialistas dignos como el bellotari Rodríguez Ibarra, Joaquín Leguina, José Luís Corcuera, Eligio Hernández, alias «El pollo del Pinar», fiscal del Estado con el PSOE… Y ven que lo que está haciendo este revanchista no es de recibo. Usted, y sólo usted, está bloqueando España, que nos vamos al garete por su cerrazón y su enfermizo odio hacia la derecha.

Así llevamos casi un año sin rumbo ni timonel. Raimundo Lulio advierte de esta tosca actitud disfrazada de sutil cuando nos advierte que el necio cree dar gusto y causa tedio. Váyase, señor Sánchez, déjenos en paz y emprendamos viaje hacia la realidad fuera de la demagógica actitud populista y pedorra. En política no se han de provocar los problemas sino que deben vérseles venir para resolverlos, si se sabe y se acierta, o lidiarlos o archivarlos. Váyase, cretino, con viento fresco.

Recibe nuestras noticias en tu correo

Lo más leído