Rafael Reina

La Izquierda y el Trabajo de Pensar

La Izquierda y el Trabajo de Pensar
Rafael Reina. PD

La Izquierda esta y siempre estará dirigida y sustentada por la derecha.

El concepto básico de la Izquierda de defensa de la Igualdad, si se considera simplemente la definición, sin pretensiones de implementación obligatoria y se dejara como obligación individual de alcanzarla, se convierte automáticamente en el concepto Capitalista denominado por la propia Izquierda.

En otras palabras; una definición comparativa del Socialismo y el Capitalismo dice que:

«El Capitalismo permite y promueve que todo el mundo sea rico y en unos casos acontece y en otros no y el Socialismo en cambio, promueve que todos seamos pobres y es totalmente exitoso»
.
Pero en el momento que individualmente busquemos esa igualdad, por razone puramente físicas e intelectuales, la igualdad desaparece.

En cierta ocasión, en una investigación laboral, donde el Sindicato reclamaba la simplificación de las tareas para un determinado individuo por sus «limitaciones», la empresa reclamo, que por la misma igualdad que el «Ideal Sindicalista» definía, no sería justo para el resto de los empleados que no necesitaban la simplificación y dado que la simplificación que se solicitaba no se refería a la complejidad del trabajo pero la necesaria producción de la línea, lo único que se requería al individuo, era que trabajara al mismo ritmo que el resto de sus compañeros. (En paladino: El empleado en cuestión era más vago que el mango de un martillo).

Como solución la Empresa solicitaba la re-localización del trabajador y reducir el salario del empleado en función de su «capacidad» de trabajo.

La Asombrosa respuesta del Sindicato fue que: «Eso no era posible, porque el coste de vida del empleado y sus necesidades eran las mismas que del resto de trabajadores y que en su lugar; se podría adaptar la producción a niveles que fueran equitativos para todos los empleados» (En Paladino: Ir al paso del más lento en este caso el más vago) – Lógicamente no prospero y el empleado «pudo» superar sus limitaciones, después de un breve periodo de re-entrenamiento y paciencia por parte de todos.

La igualdad solo es posible en teoría, así como la cuadratura del círculo lo es con una cuerda.
El concepto de Igualad nace de dos sentimientos, la ambición y la desidia; y el Capital utiliza ambos para controlar y dirigir la Izquierda natural del ser humano.

¿Te has fijado que siempre hay más periódicos y revistas de orientación Izquierdista que de otras?

Y es obvio porque es en interés del capital. Los periódicos especialmente los de papel, están sufragados por la publicidad; el precio de un periódico, no paga ni la tinta y es la publicidad la que paga el resto y la publicidad lógicamente está dirigida al pueblo.

Es el pueblo el que mueve las ruedas de todas las economías, es el que compra la leche y los coches, si una economía tuviera que vivir solo de lo que compran la clase «alta» no duraría dos días.
Así que es normal que la publicidad, los periódicos, las novelas, la TV y radio, vaya todo dirigido al extremo opuesto de la balanza, al trabajador y ese es el lado izquierdo según la «norma».

En el caso de la juventud, se siente identificada con la izquierda porque desde primer momento se le vende la idea de que la izquierda es sinónimo de «igualdad», concepto muy atrayente con la mentalidad adquisitiva de los jóvenes. El joven quiere tenerlo todo, no carecer de nada pero no es capaz de conseguirlo por si solo y el ideal «igualdad», de que podría ser/tener «igual» le cautiva.

El adulto también está atrapado con el mismo concepto sólo que en su caso es por agotamiento y lo que le atrae de la Igualdad es no tener que seguir luchando por obtener esa «igualdad» imposible porque no existe igualdad en la abundancia, porque no es posible físicamente, sólo lo es conceptual.

La igualdad solo se puede dar en la absoluta carencia, nunca en la más mínima abundancia, luego el concepto y la ideología de la Igualdad que vende la Izquierda, es una falacia y en sí misma también lo es ya que no existiría la Izquierda de no existir la Derecha.

Pero el capital nos insta a la felicidad a través de la Utopía izquierdista de la igualdad y la Izquierda le hace el trabajo vendiéndonos la idea de igualarnos al vecino en su coche, su TV o del ultimo berrido en zapatillas.

En definitiva, que seamos esclavos de uno o del otro, en realidad somos esclavos de nosotros mismos, como el burro lo es de la zanahoria en el palo… por cierto, yo lo he intentado y no funciona, a los dos o tres pasos el burro se para y no sigue. Quien sabe… a lo mejor es que los burros no son los que tiene las cuatro patas.

¡AH!! ¡Por cierto!!

¡Qué bien que no tengo que hablar de Pedro Sánchez!!!!

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