Manuel del Rosal

Estudio sobre la virginidad. «Si aún eres virgen, estás en un aprieto»

Estudio sobre la virginidad. "Si aún eres virgen, estás en un aprieto"
Manuel del Rosal García. PD

Para encabezar su artículo publicado en El Mundo con esa frase tendenciosa y parcial, la señora Marian Benito se apoya en un estudio realizado en la Universidad de Indiana por la psicóloga Amanda N. Gesselman. Es uno más de los estudios gilipollescos, pero con intenciones claras de dirigir a las personas hacia una tendencia determinada y que beneficia a algunos sectores de la sociedad, que la comunidad ¿científica? nos regala de vez en cuando. La psicóloga Amanda, sin pestañear y sin mover un músculo de su cara – me la imagino en postura mayestática y hablando ex cátedra -, llega a la siguiente conclusión: «Si el debut sexual se retrasa y uno llega a adulto sin la pericia suficiente en la cama, cualquier viso de relación romántica normalmente se desvanece» ¡Pedazo de parida mental! Es decir que, si antes de alcanzar la edad adulta no has fornicado, no pienses en encontrar el amor romántico de tu vida; como si el amor romántico tuviera algo que ver con el fornicio.

Parece ser que lo que antes estaba en valor: la virginidad, ahora está devaluada. He oído en un programa mañanero de TVE1 a una de las invitadas aconsejar a las chicas jóvenes «acostarse con cientos de hombres». He leído como una famosa presentadora de televisión se dejó caer con «estoy de acuerdo con la infidelidad, es buena». Se viene preconizando que el «ser infiel refuerza los lazos del matrimonio». Deben ser los lazos que uncen los cuernos de ambos como a los bueyes. Hace unos meses leí otro artículo sobre otro estudio «científico» perteneciente, como el arriba expuesto, a los estudios vacíos, gilipollas y memos de quienes se entretienen en esas cosas porque no tienen nada más en sus cabezas – yo me pregunto quién puede subvencionar semejantes majaderías – El estudio concluía que el «sexo solitario es bueno para la salud física y mental» ¡porqué te permite conocer tu cuerpo! A mí y a todos los de mi generación nos hicieron creer – sin conseguirlo – que el sexo solitario te provocaba granos y te debilitaba físicamente. ¡Joder, y resulta que, según estos sesudos científicos, ahora es bueno! Antes te manipulaban y tú escapabas de la manipulación como podías, ahora te vuelven a manipular, pero al revés; lo malo es que, con tantos medios al alcance de los manipuladores, el escapar resulta más difícil. El sexo solitario antes te condenaba al infierno, hacía que te salieran granos y te impedía jugar al fútbol porque te debilitaba físicamente; sin embargo, ahora es lo mejor que te puede pasar, sobre todo porque, a través de él conoces tu cuerpo. La virginidad era un tesoro en la mujer, un valor añadido – no tanto en el hombre – a las virtudes que poseía; hoy es una carga, una tara, una rémora porque hoy se valora más a quien llega más sobada o sobado que el periódico de la barbería, que a quien llega virgen.

Quiero terminar tomándome la licencia de un chiste que, creo, tiene relación con la pérdida de la virginidad y su puesta en valor en los tiempos actuales. Hay va: «En un pequeño pueblecito de la alpujarra granadina se va a casar Pepe con Isabelita. Los amigos de Pepe le preguntan asombrados: – ¡Pero como te va a casa con la Isa, si se la’a foll… too el pueblo! – ¡Joe – contesta Pepe – como si el pueblo fuera Nueba Yo!»

Recibe nuestras noticias en tu correo

Lo más leído