Rafael Reina

Buenos Días Sr. Trump

Buenos Días Sr. Trump
Rafael Reina. PD

Así se dice que: «Ten cuidado con lo que pidas, no sea que te lo den» y este caso va ser una referencia en la historia no solo de Estados Unidos, pero para el resto del mundo también, es un aviso a navegante, de que los tiempos han cambiado, que hay un cansancio enorme en el mundo entero por una clase política, que solo le vemos la cara cuando están al pie de la escalera, pero desde el momento que empiezan a subir… se acabó.

Esta oportunidad, primera en el mundo, de un NO político, alcance democráticamente una presidencia de un de las economías líder del mundo; tiene que funcionar, no puede haber excusas, especialmente cuando tiene en sus manos, la presidencia, la cámara y el senado; si la clase política decide ser honesta con sus obligaciones gubernamentales y consiguen trabajar con un proyecto común, grandes cambios veremos en Los Estados Unidos, en el mundos en lo que queda de este siglo (los que los vean).

Pero si esto resulta en una salida en falso, la humanidad esta avocada a un fracaso tremendo, social, económico y natural.

Todo lo que el Sr. Trump ha prometido, es factible, Estados Unidos tiene cientos de agencias con fines «no lucrativos» chupando billones de dólares en ayudas duplicadas, (entre ellas las de los propios Clinton).

Ayudas que lo único que consiguen son unas clases sociales dependientes de ellas, que se mantienen dependientes porque es eso lo que les interesa a las «agencias con fines no lucrativos» y que son nidos de indigencias, desconcierto e incultura, elementos todos que forman la espiral de la pobreza, fuente de crimen por desesperación y cólera por ver que no hay salida.

Agencias con decenas de miles de empleados que no producen nada, una estructura gubernamental súper burocrática, un sistema fiscal que a fuerza de retoques de cambios y adaptaciones, es un verdadero colador, un sistema de salud bien intencionado pero muy ineficaz y carísimo, una educación mal financiada en sus inicios y muy cara al otro extremo.

Yo tengo amigos que recuerdan cuando su padre protestaba por tener que pagar unos impuestos del 5%, cuando no había ni impuestos indirectos ni déficit; después de no tantos años, los impuestos son el principal descontento de la población, las calles, los aeropuertos, las autopistas con sus puentes y arcenes, no parecen ser los beneficiarios de tantos impuestos, los servicios no son ni cercanos a los de otros países con menor economía y la clase media prácticamente ha desaparecido.

Los gobiernos Republicanos, no han sabido reconvertir los excesos Democráticos en gastos públicos por miedo a perder soporte electoral y mientras tanto el ciudadano solo ver reducido su poder adquisitivo, y la imposibilidad de lograr el ya mítico sueño Americano.

Hoy, sea por inercia sea por obstinación, la izquierda progresista tiembla ante la posibilidad de que el nuevo Presidente lleva a buen fin sus cambios y se demuestre el engaño mantenido durante años, que el crimen se pueda reducir, no aumentando el número de cárceles, pero dando a los jóvenes la posibilidad y la responsabilidad de formarse un futuro, de demostrar que se puede compartir un mercado sin tener que ser el único que lleva la carga, que se puede ser el líder de la OTAN sin tener que ser el financiero, que se puede cerrar las puertas al terrorismo sin ser xenófobo, que se puede estar en Estados Unidos sin estar ilegal que se puede mantener unas Naciones Unidas, sin convertirla en un nido de corrupción y sin ser un pozo sin fondo.

EL Sr. Trump entra en la escena política con todas las bazas a su favor, todas menos una, no es político, no comulga con ellos, pero a excepción de aquellos que él escoja para rodearse, él y todos con el estará en el centro de corrillo de casi mil vociferantes políticos; que de momento están más pendientes de mantener los agasajos de «Lobbist» que de hacer algo por sus votantes. Ha ganado la elecciones, es el nuevo presidente, pero no podrá gobernara a golpe de ejecutivas, atraer a un bando u otro, no es tarea fácil cuando dos conceptos de negociación son tan dispares como el político y el comercial.

Internacionalmente, los últimos 12 años han sido catastróficos, las dificultades económicas, su descuidado comercio exterior, la fuga de industrias (por causa fiscales), la perdida de liderazgo y sus errores militares es una cuesta muy empinada que USA tendrá que subir para volver a ser el «maldito gringo», dicho con una sonrisa de complacencia.

EL peligro para el resto del mundo, está en los imitadores, en las huestes de político «quiero y no puedo» que queriendo subirse al tren de la nueva ola, consigan meterse a camiseros para hacer camisas de once varas, léase Francia, Alemania entre otras.

Como no, yo le deseo el mejor de los éxitos, y confío en la mentalidad Americana de trabajar y dejar trabajar.

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