Santiago López Castillo

Rite, Rite, Rita

Rite, Rite, Rita
Santiago López Castillo. PD

Se confirma. Todo lo que huela a cutre, chocolate a la taza, bajarse al moro y ciscarme en Dios tiene la bendición paterna, o sea, la judicatura. Estos pollos o pollas constatan que aquí, en este país, antes España, no pasa nada. Las togas no ven ni hablan ni oyen, sólo lo que quieren. Son, con el debido respeto, como los tres monitos. Es digno de admirar la falta de ecuanimidad (art. 14, «raza, sexo, religión, opinión o cualquier otra condición o circunstancia personal o social») de sus señorías entrando en bolas en una capilla católica pero no en una mezquita en que te tienes que descalzar aunque te huelan los pies. Va, está claro, por la Rita Maestre, esa concejala madrileña que se despelotó ante Dios y su misterio en la Universidad Complutense que es Madrid.

Y, a decir verdad, está buena. O por lo menos resultona. Pero da igual. O algunos jueces están salidos, están en su derecho, o acunan a estos provocadores podemitas o maman de la teta Bescansa para el nene y la nena. Los zurupetos, con coleta o sin ella, se mofan de las víctimas del terrorismo, alientan a los asesinos, ensalzan los regímenes bolivarianos y nos amenazan a las gentes de bien. ¿Qué sería de nosotros/ustedes si estos pillastres nos gobernaran? Bueno, sí, en varias ciudades o regiones, la madre que los parió, esto: la ruina, la miseria, famélica legión. Y es que aún hay cinco millones de ignorantes que se creen lo de la revolución del pueblo, todo para el pueblo pero sin el pueblo.

Cuán triste ejemplo están dando estos jueces para la progresía cuando deberían ser miembros de la judicatura y punto. Sin «para la democracia» ni para el pollo pera. Se es juez sin más connotaciones. No conozco árbitros de fútbol pro golpes francos ni pro saques de esquina o derivados de «penales» como llaman los edulcorados argentinos a los penalties, Papa Francisco, por ejemplo, qué calvario, che. Si entrar en una capilla en bolas no es una falta de respeto a los creyentes, que baje Dios y lo vea. Y, por si fuera poco, la Audiencia Nacional rebaja la pena de dos terroristas chilenos que profanaron y pusieron un artefacto en la basílica de El Pilar, condenados a catorce años y reducidos ahora a cuatro. En España (ahí está ETA) los asesinatos vienen a salir gratis y los pederastas reinciden tan panchos.

Recuerdo -y mi sesera no me desmentirá- que a principios de los setenta un individuo se desnudó en la Catedral de San Francisco (EE. UU.) Un policía le conminó a que se vistiese. Ni puto caso. Fue frito a balazos. No traigo el caso como medida ejemplarizante, la violencia nunca es buena, sino para que nos demos cuenta de que el delito debe tener su justo castigo. Y si no que se lo digan a Rita Barberá que fue muerta y sepultada en vida.

La otra, quiero decir ésta, la Rita podemita-comunista se mofa de los creyentes cristianos y se tira un pedo junto al caganer. Y, oiga, huele mal…

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