Vicnuel Sánchez

La desconcertante información sobre la guerra en Siria

La desconcertante información sobre la guerra en Siria
Vicnuel Sánchez González. PD

Hace tiempo, ni se me pasaba por la cabeza escribir sobre un tema tan complejo como el conflicto de Siria; pero, cuando empecé a observar que unos expertos decían una cosa y otros la contraria y que, incluso, alguno de ellos se contradecía a sí mismo, llegué a la conclusión de que podría ser conveniente que los de a pie dijésemos – o preguntásemos- algo al respecto.

Por eso, no haré, lógicamente, afirmaciones categóricas, pero sí una serie de consideraciones o preguntas que podrían servir para que alguien con sus comentarios me rectifique o nos aporte luz al respecto, lo que agradezco enormemente de antemano, puesto que se trata de un tema muy complejo y delicado.

Empezaré recordando que, ya en los años noventa, el FIS (Frente Islámico de Salvación) estuvo a punto de hacerse con el Gobierno de Argelia.

Más tarde, en 2003, con la invasión de Irak, cayó Sadam Husein, y lo que vino después parece que está siendo bastante peor que lo que había. Algo parecido sucedió, en 2011, con la caída de Hosni Mubarak en Egipto y el acceso al poder de los Hermanos Musulmanes; menos mal al ejército, que recondujo la situación.

Vemos también lo que pasó en Libia: aún siendo muy malo Gadafi, parece que lo que vino después está siendo aún peor. Con estos antecedentes, ¿cómo se explica que los Estados Unidos de Obama apoyen, según he oído, a alguno de los grupos contrarios al presidente de Siria?

Caso de llegar a destituir a Bashar Háfez al-Ásad, ¿se harían con el poder los grupos moderados apoyados por Estados Unidos, o por el contrario lo harían los yihadistas?; en este último caso, que parece el más probable, ¿no ocurriría algo similar a lo que viene sucediendo en Libia?.

Pero, si se estimase que esto es lo más probable, ¿por qué seguir apoyando a grupos contrarios a Asad, que lo único que se conseguiría sería prolongar la guerra? Si esto fuese así, no entendería que un premio nobel de la paz no haya previsto mejor las futuras consecuencias de sus acciones.

También me resulta chocante la forma de informar sobre Siria que vienen realizando bastantes de los principales medios de comunicación. Y es que, de sus informaciones parecía desprenderse que el presidente sirio bombardeaba por bombardear; pero, como algunas veces, más bien pocas, también hablaban de rebeldes y de que éstos usaban a mujeres y niños como escudos humanos, empecé a pensar que Asad no debería de ser tan rematadamente malo, ni los rebeldes tan angelicalmente buenos como no lo estaban contando.

Yo no sé si serán muy de fiar las promesas de Asad, pero, teniendo en cuenta lo de los antecedentes a los que me refería anteriormente, ¿no habría sido una gran oportunidad el ofrecimiento de la amnistía del presidente sirio para llegar a un acuerdo, supervisado por las potencias intervinientes, para que los rebeldes hubiesen dejado de serlo y hubiese acabado la guerra?

He buscado en Internet información sobre dicha amnistía, y es abundante; como muestra, transcribo lo siguiente: «El Asad ofrece el «perdón» a todos los hombres en edad de ser llamados a integrar las tropas regulares -de 18 a 40 años- que desde 2011 hayan desertado para unirse a milicias rebeldes o buscar refugio en terceros países.

El decreto incluye también a los que hayan evitado el servicio militar obligatorio.(El País, 18 de febrero de 2016).

Por otra parte, también he leído que Bashar al Assad es de religión alauita; este hecho, ¿no podría servir de elemento pacificador o equilibrador entre chiitas y sunitas, que tan mal suelen llevarse?.

También me llama la atención que así como en otros conflictos, la bulliciosa «progresía» solía situarse en contra de los Estados Unidos, ahora parece que no; están, cuando menos, calladitos, ¿será porque gobierna Obama? Ojalá que con la llegada al poder de Trump ocurra algo similar a lo que sucedió con Reagan. Recuerdo que, entonces, se hicieron unos pronósticos de lo más negativo, que luego no se cumplieron; todo lo contrario. Ojalá que llegue pronto la paz a Siria.

Booking.com

Recibe nuestras noticias en tu correo

Lo más leído