José María Carrascal

La oposición intenta cargarse todas las medidas de ajuste tomadas por Rajoy para afrontar la crisis

La oposición intenta cargarse todas las medidas de ajuste tomadas por Rajoy para afrontar la crisis
José María Carrascal. PD

ESTÁ ocurriendo algo insólito, al menos en el medio siglo que vengo observando de cerca las políticas española y norteamericana: por primera vez, marchan paralelas. En España, la oposición, mayoritaria en el Congreso, se dispone a tumbar todas las reformas que hizo Rajoy al amparo de su mayoría absoluta.

En Estados Unidos, los republicanos, controlando la presidencia y ambas Cámaras, se disponen a tumbar todas las reformas que hizo Obama, tanto en la escena doméstica como en la internacional. ¿Lo conseguirán?

Por falta de ganas no va a quedar. Trump ha alardeado de no dejar rastro de su antecesor, desde el obamacare, el seguro de enfermedad para quienes no podían permitírselo, hasta las relaciones con Moscú, pasando por los impuestos, el medio ambiente, la asistencia social, la inmigración y, lo más importante, el Tribunal Supremo, con el nombramiento de magistrados conservadores. Todo un vuelco que teóricamente puede lograr, al haber aumentado los republicanos su mayoría en la Cámara baja e imponerse en la alta.

El equilibrio de poderes, sin embargo, funciona en este país y no va a serle fácil. Por lo pronto, ¿es su partido el republicano? Recuerden las elecciones: iba por libre y fue derrotando, uno tras otro, a la flor y nata republicana, todos con más pedigrí que él. No le deben el escaño ni van a obedecerle como reclutas, sino que actuarán como les convenga a ellos y a sus electores.

Ya ha tenido lugar el primer choque por el Comité de Ética y habrá más. Tampoco olvidemos que bastantes de las reformas de Obama, empezando por el obamacare, benefician a la clase media y baja, votantes de Trump. ¿Se atreverá a quitárselo? Ha logrado que la Ford y la General Motors renuncien a expandir su producción en Méjico, pero eso va a encarecer sus coches. Tiene que andarse con cuidado, no vaya a pegarse un tiro en el pie.

En España, ocurre lo mismo, sólo que a la inversa: la oposición intenta cargarse todas las medidas de ajuste tomadas por Rajoy para afrontar la crisis. Éste se ha mostrado dispuesto a pactar sobre algunas, pero no a derogar las más importantes, como la reforma laboral.

Va a ser un pulso de quién aguanta más y de quién se rinde antes. La clave está en el PSOE. No puede aparecer como muleta del PP, so pena de entregar a Podemos el liderato de la izquierda. Pero tampoco puede exigir al PP que renuncie a la medida clave para la recuperación económica.

Se necesitará encaje de bolillos para compaginar intereses y Susana Díaz se ha ofrecido como costurera, pero no acaba de decidirse. O pudiera ocurrir que, en el entretanto, Podemos se rompa.

O que el PSOE se eche al monte. O que se quede parapléjico. O que Rajoy considere necesario nuevas elecciones. En cualquier caso, me satisface lo que nunca creí ver: emparejadas las políticas de España y Estados Unidos.

Claro que puede deberse, más que a nuestros avances, al retroceso norteamericano. No es una buena noticia.

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