Andrés Aberasturi

La postrverdad de Domènech

La postrverdad de Domènech
Andrés Aberasturi. PD

Empieza el año complicado, nada nuevo porque no es sino la continuidad del que termina y porque suenen las 12 campanadas en todos los relojes del país, las cosas no cambian.

Pero si parece importante, aunque haya pasado un poco desapercibido, un cierto giro que parece se está dando dentro de las propias filas de la complicada política catalana. Pero entre lo que ocurre en el PSOE y las peleas en Podemos, poco hemos reparado en las declaraciones realmente trascendentes del historiador Xavier Domèneceh, portavoz de En Comú Podem, que apenas 11 días después de la reunión unitaria en favor de la celebración de un referéndum ha dicho algo que ha caído como una bomba en los sectores independentistas:

«En Cataluña son necesarias unas elecciones ya».

La argumentación es doblemente realista: por la situación política de Cataluña, con el Gobierno central rechazando de plano la convocatoria de la consulta, y el catalán apostando por un referéndum unilateral que, para el líder de En Comú Podem, no dejaría de ser más que una repetición de los ocurrido el 9N:

«Un referéndum unilateral no se diferenciaría del 9-N, que no tuvo efectos políticos o jurídicos vinculantes. Fue una movilización popular, pero repetir lo que ya se hizo no creemos que aporte nada de nuevo y no sería una solución».

Y de paso da un palito del Gobierno de Puigdemont aseguran que unas nuevas elecciones serían la mejor receta para poner fin a los incumplimientos del programa de Gobierno catalán.

Es lo que ahora se ha dado en llamar la «postverdad» y, en eso, el historiador tiene más razón que un santo. Porque no entiendo cómo Puigdemont sigue empeñado en algo que no puede resultar pese a que lo reiterara solemnemente su mensaje institucional de fin de año: que en 2017 se celebrará un referéndum sobre el futuro político de Cataluña que será «legal y vinculante» precisando que la consulta se convocará «de acuerdo con el mandato» de las leyes.

Pero eso tiene trampa porque ya sabe el «President» que la únicas leyes son las que emanan -hoy por hoy- de la Constitución y sus órganos reconocidos y nunca podrá ser «vinculante» aunque, como dijo, «el ‘Govern’ y el Parlament deberán aplicar su resultado sin dilaciones ni excusas».

El sabe que no es así. El sabe perfectamente que para que esa consulta sea legal es necesario que la reconociera el Gobierno Central y para que fuera «vinculante» tendría que contar la aceptación del resto del Estado.

Así las cosas, Xavier Domènech ha dado en el clavo por muy mal que les haya sentado a los independentistas. El historiador líder de En Comú Podem habla instalado en la dichosa «postverdad» y ya puede anunciar el Presiden lo que anuncie y darle todo el boato legal y sentimental que quiera pero la realidad de ese futuro/posible referéndum no dejará de ser una «movilización popular» sin consecuencias.

Es así y así seguirá siendo mientras las cosas continúen siendo como son. Comprendo la decepción personal del señor President, pero cada vez se le desmarcan más posibles aliados porque la realidad es terca como una mula. Pero en fin… allá él.

Recibe nuestras noticias en tu correo

Lo más leído