Rafael Reina

Del Poder a la Tiranía

Del Poder a la Tiranía
Rafael Reina. PD

Pocas veces la cultura norteamericana tiene tantos motivos para avergonzarse como en esta ocasión.

El incidente en la Universidad de Berkeley, feudo de la libertad de expresión, es sin duda la confirmación del título de esta opinión.

La base de la convivencia, de las relaciones humanas; está en la posibilidad de poder expresar dialécticamente, ideas, discutir abiertamente conceptos, opinar con la intensidad necesaria y con toda libertad ante un auditorio abierto de mente y con sus propia convicciones. Pero en el momento que la libertad de expresión se limita, que se confina a unos bordes ideológicos, pierde toda su libertad y su función.

Y cuando esos bordes son impuestos de forma física, violenta, indiscriminada, no solo es la libertad de expresión lo que desaparece, la pura esencia humana del razonamiento, se evapora.

En los últimos años, una creciente corriente izquierdista ha ido pasando gradualmente desde el poder del volumen de las masas a la tiranía de las mismas, todo ello ante a inquietante y sospechosa inmovilidad de los gobiernos y la complicidad de muchos de los medios informativos, que se abrevan de esas masas y que incitan con sus plumas y rotativas.

Las pérfidas maniobras de rectores y profesores de Universidades en todo el mundo, para restringir que otras opiniones puedan llegar a sus alumnos, no solo asesina el propósito esencial de su existencia y su proyección universal como se denominan a esos centros, pero elimina al sujeto y su desarrollo como ciudadano.

Y cuando se recurre a la violencia para lograr cualquier propósito es indicativo indiscutible de que el propósito no tiene motivos pacíficos ni sus fundamentos son sólidos como para enfrentar el análisis y mucho menos la crítica.

El Sr. Milo (Milo’s), puntos de vistas podrá ser lo valido o lo invalido que queramos valorarlo, pero tiene un pódium, que se lo ha ganado y que esta refrendado por su trayectoria y tiene un mensaje para la juventud, un mensaje que está totalmente actualizado y que es la única variante existente para salir del circulo vicioso en que estamos y que cada día son más los que están saliendo despedidos y abandonado en la miseria y la indigencia.

La política ha perdido toda validez, intenta asirse desesperadamente a los mismo eslóganes que durante años ha usado, «Los derechos humanos»… ¿Qué derechos, los de los 80% de los filipinos? ¿Dónde están los derechos del 90% de los africanos o los chinos o los indios?

EL tsunami Trump, no es un populismo, como la izquierda quiere etiquetar para compararlo a otros movimientos políticos de izquierdas o derechas y por supuesto no es un anarquismo o nihilismo a la realidad, es precisamente todo lo contrario, es aceptar la realidad, aceptar los errores cometidos, el desgobierno, la anarquía gubernamental la indiferencia de los políticos a los evidentes problemas sociales de cada día, buscando siempre la culpa fuera de sus acciones en lugar de hacer los cambios necesarios para evitar repetir sus tropezones. Para solucionar todos los problemas lo primero es aceptar el problema y en este caso es esencial comenzar arreglando los problemas del propio país antes de salir a reparar los extraños.

Esa es la única razón para la indiferencias de las autoridades policiales en California ante la violencia izquierdista; opuestos un discursante disidente de las políticas y políticos, es esa la razón de las universidades para hacer pagar a los estudiantes interesados en asistir a la exposición, los gasto de seguridad que se requieren para proteger la presentación de la violencia que la propia universidad alienta en sus clases y es la única razón que el terrorismo de cualquier tipo tiene para defender sus ideología. Su incapacidad para reconocer sus errores y su egocentrismo para mantenerse en el poder. Es eso lo que estas tiranías políticas temen y quieren evitar.

Pero la tiranía siempre ha llevado a los pueblos a la misma plaza, la violencia.
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Rafael Reina C

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