Juan Antonio Cordero Alonso

Qualsevol nit pot sortir el sol

Qualsevol nit pot sortir el sol
Juan Antonio Cordero. PD

Como todo el mundo sabe, el proceso catalán es la madre de todos los procesos que en el mundo han sido Ya saben, el mundo nos mira con atención y otras frases parecidas, más para la histeria que para la historia, que sus próceres nos han ido dejando en los últimos tiempos.

Muchas cosas se han dicho de este proceso, kafkiano o no, algunas incluso en contra de él, pero lo que no podrá negársele es la cantidad de miles y miles de expertos, asesores, hombres, mujeres y niños, pensionistas o medio-pensionistas, curas o ateos, sindicalistas, oficinistas, funcionarios, profesores, informadores, columnistas, historiadores, periodistas… Muchos, muchísimos han abrevado en sus bebederos, siempre cuidadosamente situados en los aledaños del 3 o 5%.

Es decir, compra masiva de neuronas de lo que se supone son las mentes privilegiadas de Cataluña, periodistas, propagandistas… copando los centros neurálgicos de la influencia, es decir, televisiones, radios, y púlpitos, con una única finalidad: ayudar a procesar, ya me entienden…
Otra cosa es la calidad de esas neuronas compradas, que visto lo que estamos viendo, parece ser que tenían algún tipo de deterioro estructural, o al menos, ser material low cost mayormente.

Los estrategas escogen el envite al Estado en el momento más favorable para ellos: la enorme crisis económica y también de corrupción que se recuerda en mucho tiempo. A ésta hay que añadirle una cierta y previsible inestabilidad en el Gobierno del Estado, que estuvo 231 días en funciones, etc.

¿Pero qué es lo que está pasando ahora?
Pues ocurre que la crisis está dando paso a tiempos económicamente mejores, y esto, parece ser la causa que hace perder fuelle a un independentismo impostado con el que nos han estado mareando años y años mientras los nacio-delincuentes vivían opíparamente y se iban librando de los jueces, las investigaciones y las corrupciones. El discurso de las palabras y conceptos vacíos (la revolución de las sonrisas, que hay de malo en votar, derecho a decidir, la voz de un pueblo…) no aguanta las reglas, no ya del raciocinio o la lógica, sino del sentido común… que es fácil perderlo temporalmente, pero mas raro perderlo definitivamente.

Ojo. El independentismo real existe, no es 2%, cierto. Pero está muy lejos del 50% que nos vendieron. Dejémoslo en un 20% sin maquillaje. ¿Un 30% de anti-todo, de CUPS, de corruptos convergentes, de votantes recién salidos de los IES patrióticos y patriotéricos y gran cantidad de gente vilmente engañada y manipulada en el odio contra España? Si. Yo creo que es una cifra aceptable. Al menos tanto como las que nos suele dar del CEO… y más barata de conseguir.

Y siendo así, ¿por qué el nacio-golpismo no empezado ya a ir graduando la frenada?
Es posible, aunque no claro y rotundo, que lo estén haciendo ya. En público. Poco a poco, entre líneas. Hay visos al respecto. Veamos.

1.- Junqueras pide que la convocatoria de Referendum la firmen todos los miembros del Govern, y que no solo pringuen unos… que serán los inhabilitados. Vamos que sacrificios por la causa, los justos.

2.- Este mismo personaje elabora recientemente un discurso en donde se habla de mejoras de vida, niveles de democracia, bienestar social… pero no menciona la independencia de Cataluña.

3.- Ausencia de grandes acciones de respuesta popular (quema de bancos, cortes de avenidas, manifestaciones…) a las inhabilitaciones de Mas, Ortega, Rigau y Homs… más allá del enaltecimiento/autocar gratis/y bocadillo, delante del Palau de Justifica el día de autos.

4.- Descontento de muchos seguidores que se ha visto engañados por la falta de épico-ética de los héroes declarantes que derivaban sus responsabilidades en el voluntariado, el funcionariado o el yo no sabía que…, con la finalidad de salvar o proteger su propio trasero.

El problema es que en esta cuento del proceso, nadie quiere ser el niño del cuento de Andersen y decir la verdad: el rey va desnudo. Y nadie quiere decirlo porque será devorado por las fauces hambrientas de esos cachorros que el nacio-golpismo lleva amamantando años y años. Este es el problema del lento deceso separatista.

Saturno devoró a su propio hijo, pero nuestros mandarines, lejos de ser dioses o héroes, no sólo no pueden deshacerse de ellos, sino que tienen un miedo reverencial a ser por ellos deglutidos.

Y ahí tienen como un mediocre Rajoy para algunos, para mí no, viendo disolverse el azucarillo sin levantar la voz, ni mucho menos meter los tanques por la Diagonal de Barcelona, medida preferida por los nacio-golpistas… por lo de la épica y la sublevación del pueblo y esas cosas. Sin pestañear (bueno, es una broma, a veces pestañea, vale) y con los nacio-delincuentes y derivados batiéndose entre la inhabilitación y cárcel, retrocediendo y al borde del precipicio. Insultan cuando y cuanto pueden. Como el piojo que arrastrado por el agua del río, gritaba piojoso al que antes era su hogar y lugar dónde él parasitaba.

Todos sabemos lo que pasa, pero solo los niños pueden decirlo. Permítanme que termine este artículo con la cita de un niño, en este caso, un niño de 76 años: Jaume Sisa.

El día antes de los Santos Inocentes del 2016, el 27 de diciembre, Luis Hidalgo lo entrevistaba en El País. El autor de la bella canción «Qualsevol nit pot sortir el sol», siempre ha sido un personaje sin pelos en la lengua y ha criticado al poder en tanto en cuanto poder, sea del color que sea. Dado que dentro de la cultureta nacionalista no cabía su Underground, en su momento, hace ya muchos años, se fue a vivir y a trabajar a Madrid y cambió su nombre por Ricardo Solfa.

Y hablando sobre la posible desobediencia de los catalanes respecto a obedecer o no las leyes dice «i quan li caigui la primera hòstia, tothom a menjar a casa i al llit aviat que demà obrim la botiga.» Creo que no necesita traducción. También creo que esta es la realidad. Una realidad con la que los independentistas cuentan… aunque no nos la cuenten.

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