Victor Entrialgo de Castro

La confusión británica

La confusión británica
Víctor Entrialgo de Castro, abogado y escritor. PD

El melting pot del Reino Unido es tan melting que está haciendo pot. El crisol de civilizaciones en que se diluye idílicamente la multiculturalidad británica como en el «Imagen» de Lenon no va más. Es más bien una olla que si no se vigila puede llegar a explotar. 3 atentados yihadistas en 2 meses muestran que eso de llevar a la policía desarmada y vestida de modo ineficaz, no vigilar algunos imanes en el Londonistán y dar el asilo a medio mundo indiscriminadamente no funciona, porque la mayoria de las terroristas que se han radicalizado han nacido en el Reino Unido.

El crisol británico de civilizaciones ha tenido la intención de asimilar pero también la de dejar al Reino Unido libre de los atentados que estaban sucediendo en otros paises. Quedar fuera del acuerdo Schengen y el Brexit también perseguían en parte ésto. Por Londres se han paseado con total tranquilidad miembros de Al quaeda, del Ejército Libio de Liberación o del GIA islámico argelino.

Cierto que la estrategia yihadista parece querer concentrar los atentados por países, primero castigando a Francia y ahora a Inglaterra, pero salirse o no de la Unión, ya se ve, no les protege, a pesar de contar con el prestigioso servicio secreto MI-5 que parece funcionar mejor en su departamento exterior que en el interno pese a que llevaban ya tiempo advirtiendo de la inminencia de atentados terroristas.

Por contra, con el Brexit, el Reino Unido dejará por ejemplo de percibir fondos para la prevención del radicalismo, y ya no podrá contar ni con Europol y su nuevo Centro europeo contra el terrorismo, ni con la Eurorden, teniendo que emplear procesos más lentos para solicitar la extradición de terroristas detenidos en la Unión Europea.

Las elecciones de este jueves volverán a mostrar que los ingleses están temerosos y confundidos. Hace unos meses Cameron jugó con fuego y se quemó. Los ingleses votaron Brexit y que los sacara de la Unión Europea otra inflexible madre de familia mientras el laborista Jeremy Corbyn, que pareció estar a punto de abandonar la política, el jueves reducirá probablemente la ventaja con Teresa May.

Como en tiempos del Imperio británico el Reino Unido ha puesto a trabajar a los ciudadanos de las excolonias y demás pueblos del mundo, y para ello ha dado asilo a todo bicho viviente sin distinguir entre terroristas descerebrados y gente de orden y hoy está sufriendo la indolencia y la inoperancia policial. Lo ha dicho su propia primer ministra. Hemos sido demasiado permisivos con los terroristas.

Sectas que se aprovechan de gente en momentos de debilidad mental o inestabilidad personal. El ejemplo, las imágenes de uno de los terroristas manifestándose a favor del DAES en un parque londinense. El Estado pone la otra mejilla y no lleva más arma que una invitación a deponer su actitud pero los que mueren o han resultado heridos son ciudadanos de medio mundo.

El Reino Unido se ha empeñado en hacer siempre las cosas al revés que los demás, pensando en este caso que con eso se libraba. Confundió la libertad y el aislamiento con estar a salvo del terrorismo yihadista y esta semana, después de tres atentados en dos meses con al menos dos héroes españoles, decidirá por donde quiere conducir su confusión. Si por la derecha o por la izquierda.

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