Jaime González

Negro sobre Blanco (Miguel Ángel)

Negro sobre Blanco (Miguel Ángel)
Jaime González (ABC). PD

Manuela Carmena se ha estrellado contra la memoria de un pueblo que convirtió a Miguel Ángel Blanco en su estandarte de libertad.

Aunque hayan pasado veinte años, el joven concejal de Ermua sigue siendo un símbolo de resistencia, un dique moral que levantamos entre todos por pura dignidad. La suya y la nuestra, porque su asesinato, aquel 12 de julio de 1997, nos obligó a mirarnos al espejo.

Y como lo que vimos superaba de largo los límites del espanto, nos echamos a la calle para plantarle cara a la muerte, al odio y la venganza, empujados por una fuerza que se convirtió en el mejor antídoto del miedo y la resignación.

Si Manuela Carmena creyó que podía hacer equilibrios políticos sobre la figura de Miguel Ángel Blanco se ha equivocado de plano, porque sus excusas para no rendirle homenaje han supuesto una afrenta inaceptable para una inmensa mayoría de españoles, incluidos los centenares de miles de madrileños que en su día acudieron como un solo hombre a la llamada de su sangre.

Que Carmena haya rectificado a medias no la exime -ni la eximirá nunca- de un pecado imperdonable, porque con Miguel Ángel Blanco no se trafica políticamente ni se especula por intereses partidarios.

A Miguel Ángel Blanco se le rinde tributo deletreando su nombre con la lengua en posición de firme, porque encarna una serie de valores incompatibles con el mercadeo de las siglas y sigue siendo -aunque hayan pasado veinte años- el rostro de la España real, esa que supo reconocerse en el cristal azogado de su frente.

Negarle a Miguel Ángel su homenaje es toda una traición al pueblo. A la gente que inundó las avenidas. Un montón de buena gente.

Por eso Carmena se ha estrellado, porque no se puede trampear la realidad con mezquinos circunloquios y burdas exhortaciones a la memoria de las víctimas, utilizadas como simple parapeto para pasar de puntillas por encima de aquel joven cuyo nombre parece todavía molestar a algunos.

¿Por qué? Lo que es seguro es que la razón no tiene que ver con el hecho de que Miguel Ángel Blanco tocara la batería y soñara con ser economista. ¿Será porque era del PP?

Reflexione en conciencia la alcaldesa y despeje la duda que me embarga. No le ofenda mi pregunta. Si no es por eso, ¿por qué? Ver página 18

CONTRIBUYE CON PERIODISTA DIGITAL

QUEREMOS SEGUIR SIENDO UN MEDIO DE COMUNICACIÓN LIBRE

Buscamos personas comprometidas que nos apoyen

COLABORA

Recibe nuestras noticias en tu correo

Lo más leído