Santiago López Castillo

¡A la trena!

¡A la trena!

Los secesionistas, esos zurupetos vacíos de contenido pero llenos de maldad, ansían la llegada del primero de octubre como un año nuevo con uvas y butifarra. Traidores, falsarios. Carne de horca. Lo malo es que tenemos un presidente al que usted -o sea, servidor- le llama fraile motilón en vías de santidad, y una justicia garantista y liberticida para que aquí no pase nada y si algo pasase, la culpa es de los inocentes ciudadanos a los que se nos quiere quitar la soberanía y hacernos súbitos por una porción de tierra que nunca fue independiente.

Estos iluminados de la ladea y la barretina deben desconocer lo que le pasó a Companys por declarar la independencia de Cataluña. Estoy cansado de repetirlo: pues que fue detenido por el ejército de la República y ya, con Franco, juzgado, muerto y sepultado. V. gr., traidor a la Patria. ¿Por qué no se difunde este episodio? En primer lugar, por desconocimiento (el Caudillo sigue siendo el chivo expiatorio de todos los males de España incluidos los asesinatos del Frente Popular, se disparaba al pie, que se dice ahora), y, en segundo lugar, porque a la burguesía catalana no le gusta airear la acción de un pirado y a la derecha española, porque la ejecución del traidor fue en tiempos del general.

En esas que estamos en los prolegómenos del referéndum, el circo americano en el que actúan Fofó y Teddy, con perdón de los insignes payasos, cuando hay un clamor con sordina por los poderes públicos encabezados por Mariano Rajoy. ¿Y qué harán? Pues una más de negociado. Papeles de Son Armadans; o sea, la reedición de aquella revista literaria que fundó Cela en Palma de Mallorca. Los funcionarios del Constitucional ya se han puesto los manguitos.

– ¿Y no irá la Guardia Civil?

– ¿Usted qué cree…?

La muestra la tuvimos con los atentados de Barcelona. Después de ser puteados por la Generalidad las fuerzas y cuerpos de la Seguridad del Estado, el ministro de la cosa dijo que la comunicación con los mossos fui fluida y hermosa.

– Sí, y que se lo digan a la Cía.
Nada. Ellos, los traidores de la patria, ya han dicho que resuelva lo que resuelva el TC se lo pasan por el forro de los cojones.

– ¿Y eso no es desobediencia judicial?

– El desacato es para usted o para mí. O para la señora de Granada que temía a su ex marido más que a un nublado.

Emociona ver al falso demócrata Pedro Sánchez sugiriendo al Gobierno que no aplique el art. 155 de la Constitución. Aquí no se aplica nada. Se da por el culo. Y sobre todo, que se desmembre España, objetivo principal del fantoche secretario general socialista.

– ¿Y el art. 8 sobre las FF. AA. y la unidad nacional?

Como si se la pica un pollo. Y Compayns descojonándose de risa.

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