Antonio Sánchez-Cervera

El Reino Unido no puede ser un moroso de la UE

El Reino Unido no puede ser un moroso de la UE
Brexit BBC

El artículo 50 del Tratado de la Unión Europea establece el procedimiento por el que un Estado miembro se puede retirar de la UE si así desea hacerlo.

Como el Brexit ya está en marcha, la Unión está negociando con el Reino Unido la forma de su retirada, teniendo en cuenta el marco de las relaciones futuras entre ambas partes.

El gobierno británico ha propuesto una Ley de Gran Derogación que, en definitiva, anulará finalmente el Acta de Comunidades Europeas de 1972. La ley mencionada se aplicará una vez que el país abandone el bloque comunitario, y no deja de ser casi una copia de las leyes europeas. Ahora bien, como muchas leyes de la futura legislación británica necesitarán ser reajustadas, ¿quién hará los cambios?: ¿el Gobierno? ¿el Parlamento?

Obviamente, la ley de ruptura con Europa tensionará las relaciones entre el Gobierno y el partido en la oposición, por cuanto los laboristas temen una apropiación de poderes por parte del ejecutivo, menoscabando la actividad parlamentaria.

Asimismo, parece lógico, que los británicos tengan que salir tanto del Espacio Económico Europeo como de la Asociación Europea de Libre Comercio, puesto que de no hacerlo les obligaría seguir bajo legislación europea y, sobre todo, a mantener la libertad de movimiento de ciudadanos Europeos. Así pues, abandonaran el mercado común y la unión aduanera comunitaria con la UE.

El negociador jefe de la UE, señor Barnier, ha de ser consciente y conocedor de la astucia que siempre usan los ingleses cuando negocian y parece como que están confusos, cuando en realidad saben lo que quieren y lo que no desean. Debatirán hasta el último momento.

Ahora bien, el Reino Unido tiene que pagar una sustanciosa cantidad por su salida de la UE.

En absoluto se trata de un chantaje por el Brexit sino de la realidad de la factura por su divorcio unilateral. Tendrá que pagar no solo para los aportes correspondientes para el sector agrícola sino también para cubrir gastos administrativos comunitarios en 2019 y 2020.

Si el Reino Unido es un país que cumple sus obligaciones ha de pagar necesariamente sus cuentas como consecuencia de los compromisos adquiridos con la UE y la contribución a los presupuestos hasta el 2020.

Antonio Sánchez-Cervera

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