Apuleyo Soto

Aflicción de la patria española

Aflicción de la patria española
Apuleyo Soto. PD

«Oigo, Patria, tu aflicción
y escucho el triste concierto»
que forman con desacierto
Forcadell y Puigdemont
en la más alta traición
del catalán Parlamento
con la estelada en el viento.
Señor, que las fechorías
de estas hueras señorías
no se impongan ni un momento.

Su palabra es sonrojante,
su sonrisa, mentirosa;
su ademán, cual gaseosa,
y, frente al pueblo, humillante.
Veremos, Rajoy mediante,
que la sensatez domine,
el país no contamine
de incivil desobediencia…
y cumplan la penitencia
que Justicia dictamine.

Pujan por e 1-O,
referéndum ilegal,
y dicen que les da igual
que se vote el sí o el no
con boca de Pocoyo.
Tanta habilidad no debe
confundir a nadie el día
que la estulta progresía
a llenar las urnas lleve.

Ellos «no tinen raó,
ellos no tienen razón,
pues les dicta el corazón
lo que no razona, no.
¿Acaso la tengo yo
o vosotros, los que afuera
queréis que España siguiera
como hasta hoy, compañeros?
Digamos sí los primeros
porque España es la primera.

¡Oh Patria, la malhadada
por los corruptos y tunos,
por los indepe importunos,
por los hijos de la Diada
y los que no cuentan nada!
¿hasta cuándo habrás de ser
la madre del gran poder
que supone estar unidos?
Tennos por bien sometidos,
que te queremos querer.

Y la CUP y sus secuaces,
como ERC y el PDECAT…
que se mantengan en paz
por lo que por ellos haces
en estos días agraces
de inconsolable orfandad.
Sin Cataluña, tu faz
no reluce entera, España.
Tenla sujeta en tu entraña,
tennos en un solo haz.

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