Santiago López Castillo

Golpistas: y encima, somos los cornudos y apaleados

Golpistas: y encima, somos los cornudos y apaleados
Santiago López Castillo. PD

Para mí, que estos independentistas se han cogido una solanera de aúpa y no te menees o la barretina les ha calentado los sesos. Encima de ciscarse en todos los españoles (ellos también se bendicen con sus propios excrementos), nos sitúan en el papel de cornudos y apaleados. Están dando un golpe de Estado y los que padecemos su agresión nos suplican misericordia y alborozo. El Estado garantista que es España -o lo que queda de ella- está llegando a la categoría de esperpento.

Estoy escuchando la radio, como en tiempos pretéritos y oigo decir a Ignasi Guardans, ex diputado de CiU y nieto de Cambó, y, por lo tanto, nada sospechoso del independentismo, que vio por una televisión las imágenes de unos niños catalanes enarbolando la bandera estelada y maldiciendo a coro España, la puta España.

Llevamos casi 40 años de adoctrinamiento a las generaciones catalanas inoculando el odio en la mente. Alguien decía que el odio es el despilfarro del corazón. Se han inventado una historia, unos hechos inexistentes, es lo mismo, y han irradiado la xenofobia, el puro racismo y la aplicación de la más cruel dictadura, alentada por Pablo Iglesias, que de sangre le viene al galgo (a lo mejor sabe quién estuvo en el GRAPO por vía familiar), este «maduro» con coleta que se pee a diario en la Carrera de San Jerónimo, donde busca la gresca y el aplauso. La foto.

Hay que destruir el sistema. Anular la Transición. Desde el 78 hasta nuestros días. Hay que implantar la revolución. La República. España, mañana, será republicana. Podemos, dígase sin recatos, está emponzoñando el ambiente. En otro país democrático sería una formación ilegalizada. Los conocedores de los regímenes comunistas huyen de estos dictadores haciendo fu como el gato. ¿En qué lugar de la tierra unos desarrapados violentos pueden permitirse el lujo de destrozar dos vehículos de las fuerzas del orden, agredir a los agentes y no pasa nada? Lo dije con antelación a los hechos que padecemos estos días: se trataba -y se está en ello- de reeditar un 11 M (accidente trágico, moritos, independencia, huelgas, declaraciones blasfemas, anticatolicismo, romper la Constitución y Sánchez de ariete utilizando las Cortes para montar la parda y la algarada…) y sacar por cojones a Rajoy de la Moncloa.

Ah, se me olvidaba, y liberar a los detenidos de la sublevación violenta que vivimos. A ello se suma ese coro de la progresía encabezado por la corista Otero y Radio Clásica -la única que escucho- lanzando dardos guerracivilistas y proclamando expresiones como «aquí no hay libertad».

Miren, aquí no hay quien viva. Y más si llegan estos milicianos con coleta y barretina.

CONTRIBUYE CON PERIODISTA DIGITAL

QUEREMOS SEGUIR SIENDO UN MEDIO DE COMUNICACIÓN LIBRE

Buscamos personas comprometidas que nos apoyen

COLABORA

Recibe nuestras noticias en tu correo

Lo más leído