Carlos Taboada

Ni Almodóvar se imagina los casos de un abogado de oficio: travestis, ladrones y okupas

Ni Almodóvar se imagina los casos de un abogado de oficio: travestis, ladrones y okupas
Carlos Taboada.

Un colombiano menudo gay detenido por amenazas e intento de agresión a un corpulento travesti que provocó su detención y juicio rápido al día siguiente en el juzgado de guardia correspondiente. Un delincuente profesional acusado de robo y fuga con riesgo para la seguridad vial. Tres jóvenes árabes detenidos en domicilio ajeno. Tres casos al azar que atiende un abogado de oficio. Hablamos de Justicia gratuita.

Un día cualquiera de una abogada de oficio cualquiera. Parece fácil pero hay que ser decidida, intuitiva y experta para moverse por los juzgados. Una sufrida abogada defensora de causas imposibles que ama su profesión porque ayuda a quienes creen haberlo perdido todo pero pueden perder, todavía, mucho más. Su libertad, divino tesoro.
Con la naturalidad con la que un cirujano habla de su última operación a corazón abierto, la abogada cuenta los casos de una jornada especial e insólita como cualquier otra.

Almodóvar se copia

Caso 1.- Colombiano de 1,70 cms., menos de 35 años, educado, conoce el calabozo frio y oscuro.

– ¿Sabe usted? Yo soy gay y me disfrazo de travesti con una peluca. Quien me ha denunciado es un travestí al que le quito los clientes y no está dispuesta.

En la vista rápida al día siguiente, después de una noche en el calabozo, el detenido se enfrenta al denunciante que, en efecto, es corpulento y se queja de las amenazas de «cortarme las tetas». Un caso difícil y banal en apariencia. Su señoría dicta libertad para el detenido.

Cinismo y evidencia

Caso 2. – Español de cuarenta y tantos, buen aspecto, nadie sospecharía sus antecedentes. Según el atestado policial, el sujeto con múltiples antecedentes, después de robar un vehículo en el aparcamiento de un supermercado y emprender la huida, provocó una colisión y fue detenido.

– No sé de qué me hablan. Yo estaba parado junto al coche que chocó y soy víctima. En absoluto soy yo el que conducía ni provocó el accidente al huir.

Dado los hechos probados, robo, persecución policial, colisión y arresto, fue decretado su ingreso en prisión incondicional.

Okupas en vez de ladrones

Caso 3.- Tres marroquíes entre 18 y 25 años son detenidos dentro de una vivienda a la que habían accedido por la ventana y alarmaron al vecindario. Cogidos con las manos en la masa pero sabedores que su paso por el calabazo será pasajero.

– Nosotros no entramos al piso para robar sino como okupas. Necesitamos una casa y vimos la vivienda vacía y entramos para vivir en ella.

Dada la desfachatez de los acusados y la sobrepoblación carcelaria, su señoría sentenció su puesta en libertad. Sólo una nueva marca en su curriculun policial.

El número de juzgados en 2016 en Madrid fue de 505, incluye civil (279), Penal (277), social (43) y contencioso administrativo (34). 280.570 casos en trámite. Una maquinaria legal que atienden 50.000 abogados en Turno de Oficio. Un trabajo mal pagado y poco reconocido.

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