«ETIQUETA: CHAQUETA Y CORBATA»

Antonio Burgos: «¿Se es más de izquierda por ir así de impresentables al Congreso?»

Y al lado, al ladito mismo del Rey, está el jefe de la oposición mayoritaria del PSOE, Pedro Sánchez, sin corbata

Antonio Burgos: "¿Se es más de izquierda por ir así de impresentables al Congreso?"
Pedro Sánchez (PSOE) y Pablo Iglesias (PODEMOS). EF

ME extrañó recibir el otro día la invitación de un organismo oficial a un acto público. No crean que era un ayuntamiento de pueblo.

Era un organismo del Estado, de los que en sus impresos oficiales usan el logotipo de «Ministerio de Tal, Gobierno de EsPaña», que se inventó Zapatero sin que el PP lo modificase cuando tenía la mayoría absoluta más desaprovechada de la Historia de España, donde arrancaron todos los presentes males de la Patria.

Me sorprendió aquella invitación de un organismo, aunque provinciano, del Gobierno porque al final ponía, como es costumbre, la etiqueta exigida. No, no se crean que ponía que había que ir de frac, como en las cenas de gala de Palacio en honor de los jefes de Estado extranjeros.

O como los cobradores del frac, que todo hay que decirlo. Anécdota al canto. Salíamos un día en Sevilla de la Casa de los Pinelo los académicos de la Real de Buenas Letras tras haber tenido solemne sesión pública para recibir a un nuevo numerario e íbamos todos hacia la calle con nuestro frac con corbata negra de lazo y chaleco negro, cuando un transeúnte que nos endiqueló y me reconoció, me preguntó con toda la guasa de la tierra:

-Oiga usted, ¿qué han celebrado ahí? ¿Un congreso de Cobradores del Frac y ya han terminado?

Pues no. No ponía aquella invitación al acto oficial que refiero que hubiese que ir de frac. Ni, como se estila en los novios y testigos de las bodas, de chaqué. Ni de esmoquin, negro o blanco como el de mi admirado José Luis Garci al recoger sus dos Oscar: el de Hollywood y el de los Cavia.

Ponía en la tarjeta: «Etiqueta: caballeros, chaqueta y corbata; señoras, traje».

Vamos, lo menos que se despacha en protocolo, no fuesen a ir los caballeros de chalequillo de punto y las señoras de pantalón vaquero.

Andamos en protocolaria materia de etiqueta por lo menos que se despacha y a pesar de eso nadie le pone coto ni prohibe la entrada a los actos solemnes a los descorbatados y despechugados. Lo acabamos de ver. Resumo las dos más recientes y lamentables escenas.

Primer acto. Sala de los Pasos Perdidos del Congreso de los Diputados. Capilla ardiente del expresidente Manuel Marín. Féretro cubierto con las banderas de España y de Europa. Llega S.M. El Rey para rendir su último homenaje al gran democrático servidor del Estado. Don Felipe VI viene «de negro hasta los pies vestido» como su antecesor y tocayo Felipe IV en el soneto de Manuel Machado. Corbata negra, por descontado.

Y al lado, al ladito mismo, está el jefe de la oposición mayoritaria del PSOE, Pedro Sánchez, sin corbata. Ni negra ni de ningún color: sin corbata, despechugado. Y con un jersey. ¿De un tono funeral apropiado? Apropiadísimo: rojo. ¿Pero cómo los ujieres, vestidos todos de uniforme de gala, dejan entrar por las puertas a un tío así, de trapillo?

Segundo acto. Interior día. Mismo escenario del Congreso. Celebración del Día de la Constitución, una señora que como el año que viene será ya cuarentona, todos quieren que se haga un «lifting», cuando no le hace falta ninguna: está hecha una chavala. Saludan Gobierno, altas instituciones del Estado, diputados y senadores, embajadores e invitados a la presidenta del Congreso. Van de traje y corbata, casi todos de oscuro, como corresponde a la solemnidad del día.

Hasta que llega Pablo Iglesias. Nunca asiste a este acto, pero como hay que buscar votos en Cataluña, este 6-D sí lo hace.

¿Cómo viene? Pues, hijo, de una manera que para venir así, mejor que, como todos los años, te hubieras quedado en tu casa. Porque llega con un chaquetón dicen que de las rebajas de Zara y, debajo, un chalequillo de punto de cremallera al cuello.

¿Se es más de izquierda por ir así de impresentable, como Sánchez e Iglesias en el Congreso? Mejor que tanto pedir la reforma de la Constitución, reformen ustedes antes el respeto en el aliño indumentario al pueblo que representan.

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