Apuleyo Soto

Sexy boom de la hipocresía 2018

Sexy boom de la hipocresía 2018
Apuleyo Soto. PD

Alcanzamos el record de los Guinnes de la hipocresía.
En el siglo XXI… ¡Quién lo diría!
Se retiran los clásicos de la pornografía
y se exhiben, se expanden, se subastan -con bravona porfía-
los formatos baratos que la actual progresía
enseña y diseña, retuerce y amplía
para estar al loro, para estar al día
de la pobre, triste e infantil manía
de colgar un cuadro, loco locomía,
en la pared vacía.
¡Ay Señor, Señor, madre, madre mía,
qué desfachatez, qué megalohombría!
Caliente, caliente; fría, fría, fría
esta tonta orgía
de descerebrados sin rumbo ni guía,
pero, millonarios, -qué tíos, qué tías-,
tiran del erario de SUS biografías
Sexy boom proclaman por las Galerías
de Malboroug, Shótebis y otras osadías.
Ay quién por amor, quién regresaría
a Tiépolo, Mengs, Tiziano, Durero…, y en sus alcancías
encontrara aquello que pintar quería.

Sexo, sexo, sexo, sexo por doquier
hoy igual que ayer.
Es la femenina manera de ser,
y la masculina…, con ella yacer.
¡Y lo que aún nos queda, mis almas, por ver!
Busca de placer.
Eso es lo que al hombre -también a la mujer-
les lleva a salirse -con su proceder-
del punto encoñado, punto, punto G, joder por joder.
Solteros, casados, humildes y Sirs…
van a por lo mismo por vulvas hender.
Sostén sostener y bragas poner
es lo que hay que hacer,
dicen los pacatos que odian a Luzbel,
instando a las damas a que se sepan contener.
Pues no sé, no sé qué hayan de esconder
pues la flor en fruto se intenta extender.
Sexy boom empieza nuevamente a amanecer.
Dejadlo subir, dejadlo correr,
dejadlo surtir de placer, placer.
Gozad del momento. No volverá ayer.

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