Análisis

Facebook: paradigma de la estupidez humana

Facebook: paradigma de la estupidez humana
Redes sociales.

«El objetivo fundamental de Facebook, Twitter y demás patios de vecindad virtuales es saberlo todo de las personas y empresas que emplean sus servicios. A ver si nos enteramos de una puñetera vez. No son gratis, nada es gratis en este mundo.Tu pagas con la entrega de todo tú perfil personal e incluso el de tú familia»

¿Le daría usted la dirección del colegio de sus hijos a un pederasta? ¿Le diría usted a un ladrón que durante un mes se va de vacaciones dejando su casa deshabitada? ¿Informaría usted a todos los conocidos y no conocidos donde aparca su nuevo coche incluyendo fotografía? ¿Le daría usted a un extraño al que nunca ha visto ni de nada conoce, la fotografía de sus hijos? ¿Le explicaría con pelos y señales a un desconocido sus hábitos de vida? ¿Proporcionaría usted los datos de su esposa e hijos, sus costumbres, sus aficiones; por donde se mueven y donde trabajan? No ¿verdad? Y sin embargo usted está haciendo todo esto y lo lleva haciendo muchos años a través de ese patio de vecinos perverso y corrompido que se llama FACEBOOK. ¿sabe por qué usted lo hace? Con todos mis respetos se lo voy a decir: porque usted es uno de los cientos de millones de estúpidos que cayeron y caen diariamente en las redes de un pelirrojo llamado Mark Zuckerberg. Usted debe ser que no conoce el refrán de nuestros mayores, que dice así: «Bermejo no quiero, ni gato ni perro» Mark Zuckerberg es bermejo y además malintencionado. Es un chupóptero que se alimenta de la sangre de millones de estúpidos y estúpidas que se la donan gratuitamente. El éxito de Facebook se debe, no tanto a su soporte en las nuevas tecnologías que técnicamente lo hacen posible, ni siquiera a la inventiva de Mark Zuckerberg; el éxito de Facebook se debe a que encontró a una sociedad estúpida que, para sentirse viva, tiene que ir por ahí mostrando todo lo que tiene, todo lo que logra, todo lo que sueña, todo lo que anhela, todos sus éxitos aunque sean famélicos porque, por dentro, está vacía. A esta sociedad no le basta con obtener un logro, hay que mostrarlo, porque para esta sociedad es más importante el mostrarlo que el conseguirlo, es más, si no se enteran los demás es como si nada se hubiera logrado. No basta con haber viajado a Londres, hay que mostrarlo. No basta con comprar el coche que necesitas, hay que mostrarlo. Y esto es así porque una sociedad que está vacía por dentro cree que mostrando todo lo de fuera puede llenar ese vacío profundo y desolador que tiene por dentro. Hoy los gobiernos, aun más estúpidos que los ciudadanos, han comprobado en sus carnes que Facebook jugaba con ellos al igual que jugaba y juega con los incautos, necios y estúpidos ciudadanos entregados, sumisos y obedientes al pelirrojo Zuckerberg.

Carlo María Cipolla, dice así en la introducción de su ensayo Allegro ma non troppo: «Las páginas que siguen son, de hecho, el resultado de un esfuerzo constructivo por investigar, conocer y, por lo tanto, posiblemente neutralizar, una de las más poderosas y oscuras fuerzas que impiden el crecimiento del bienestar y la felicidad humana: LA ESTUPIDEZ». También dice en referencia a la Segunda Ley Fundamental de la Estupidez lo siguiente: «Los miembros estúpidos de la sociedad se vuelvan más activos por la actuación permisiva de los otros miembros». El ensayo termina con una frase que resumo para no extenderme demasiado: «Cuando una sociedad está gobernada por malvados con un elevado porcentaje de estupidez y, entre los ciudadanos, un igualmente alarmante crecimiento del número de estúpidos; el poder destructivo de tal combinación conduce al país a la ruina».

Termino con una frase del filósofo francés J. F. Leroy: «Facebook te hace creer que tienes amigos, Twitter que eres escritor e Instagram que eres fotógrafo. Tu despertar va a ser duro»

NOTA.- Tal vez yo sea más estúpido que todos los estúpidos, pero eso no cambia nada.

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