Análisis

Lacayo y cobarde

Lacayo y cobarde
El presidente de la Generalitat de Cataluña, Quim Torra. EF

Podemos estar contentos, por fin ya tenemos un nuevo Molt Honorable President, mejor dicho contentísimos, porque ahora tenemos dos, el nombrado la semana pasada y el fugitivo, que sigue considerándose y presentándose como tal, y así servilmente lo reconoce el nuevo.

Efectivamente, la Fregona designó a dedo al último, y sus fieles vasallos en el Parlament no dudaron en acatar la orden. Es la democracia de los separatistas.

Lógicamente el nuevo, como buen lacayo, lo primero que ha hecho es ir a rendirle pleitesía a su amo, le faltó el tiempo. ¿Ordena alguna cosa más? ¡A la orden de vuecencia Molt Honorable! Sin embargo, advierto a éste que tenga presente el viejo dicho de «el que se fue a Sevilla perdió su silla», ni olvide que aquello de «mi adhesión inquebrantable al….», en muchos casos se reveló como de lo más quebradizo. ¡Ojo! El nuevo ha tenido una trayectoria política un tanto sinuosa. No obstante, para los dos, mientras la dicha dure, vida y dulzura.

Es de suponer que el President de aquí, estará encantado. No es para menos. Según parece que hasta hace poco más de media docena de años, en que empezó a ocupar cargos directivos en asociaciones «culturales» independentistas y similares, su situación económica no era como para tirar cohetes. Ahora tienen asegurado un buen sueldo y una pensión vitalicia de unos siete mil euros al mes, que le pagaremos todos los españolitos. Claro que como los que votaron independentismo, son aproximadamente el cuatro con sesenta por cien de los españoles en edad de votar, supongo que tan solo cogerá ese porcentaje de las cantidades que puedan corresponderle, ya que «Los catalanes vamos en coches particulares y nos lo pagamos todo. No hacemos como los españoles» Su ética no le permitirá otra cosa.

En lo que son similares los dos es en su cobardía. Dios los cría y ellos se juntan.
A la Fregona, en cuanto le vio de lejos las orejas al lobo, le faltó el tiempo para escapar; eso sí, a un exilio dorado, a vivir como viven la mayoría de sus queridos catalanes por los que está dispuesto a sacrificarse,… siempre y cuando pueda seguir viviendo a cuerpo de rey.

El nuevo Molt Honorable tuvo como diversión favorita, durante varios años, escribir barbaridades en contra de España y de los españoles, incluidos los catalanes no independentistas. Es alucinante que una persona estudiada (como dicen en mi pueblo) y que según un amigo suyo comentó en la tele, tiene una notable cultura, pueda soltar la serie de insultos, necedades, sandeces, desprecios, etc., como soltó ese sujeto, aunque solo sea por un mínimo de respeto propio.

No voy a recordar aquí todas esas memeces con las que inundó durante años las redes sociales. En cuanto lo eligieron las borró, pero no tuvo en cuenta que como en el Oeste siempre hay uno más rápido, y actualmente se pueden leer en cualquier diario. Para completar su cobardía, dijo que esperaba que no le hubiesen molestado a nadie. Vale, yo me acuerdo de todos los muertos del vecino de enfrente y espero, lógicamente, que no se moleste. ¿Tiene cerebro ese tipejo?

Vamos a ver caballero, (aunque este tratamiento le queda muy grande, pero a diferencia de usted conservo cierta educación), es usted un perfecto cobarde, no tiene otro apelativo. Si tuviese un mínimo de decencia y dignidad, hubiese dado la cara y respondido de sus injurias.

Deje de hacer estudios antropológicos comparando cráneos de Ávila con los de Vich, y analice su ADN, puede que esa opinión de que los españoles tienen «un pequeño bache en su cadena de ADN» tenga que aplicársela a usted mismo. De lo contrario, ¿como una raza inferior les ha sometido (como dice) desde hace trescientos años? Usted solo es un patético amigo de asesinos. ¿Está claro?

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