Análisis

Juan Pérez de Mungía: «Los sueños de la sinrazón produce monstruos»

Juan Pérez de Mungía: "Los sueños de la sinrazón produce monstruos"
Los sueños, el insomnio, contar ovejas. PD

Soñaban los estudiantes de periodismo con emular la trayectoria de Juan Luis Cebrián sin saber que su aparente éxito no se debe tanto al ejercicio de la profesión como a haber satisfecho las expectativas de una corporación mientras fue posible, en el cajón de su biografía la de haber sido amante de la líder de la Joven Guardia Roja, Pina Lopez-Gay, y el residuo una voluntad de parecer de izquierdas desde un liberalismo apenas disimulado para finalmente aceptar el impacto de las noticias falsas y las opiniones mercenarias de los vengativos en la conformación de la opinión pública. El mismo sueño alimenta a propios y extraños. Nadie se imagina que vivir una vida digna, esencialmente honesta, puede ser compatible con ser un ciudadano de a pie que cada día disfruta de su familia y lucha por el futuro de sus hijos currándose su salario en el día a día. Todos aspiran a representar a ese ciudadano mientras le ningunean con la publicidad, y la propaganda mas abyecta, y una vergonzante manipulación de la noticia, suplantada por quien debería ser su testigo y ahora es su productor.

Pues ahí tenemos el feminismo radical y militante que aspira a que todas las mujeres sean directivas, prohombres de la patria, a caballo entre el lesbianismo insatisfecho y la monjería pacata de nuevo cuño, la monja tira pellizcos que se placía con el púber o la adolescente, que pretende acabar con todo el arte degenerado, de ahí que resulte tan apropiado el término de feminazis. Pues resulta que en esa aspiración ignoran que la práctica totalidad de los trabajadores de cuello azul -blue collar en la jerga del imperio- resulten ser señores, despectivamente hombres, en tanto que una creciente totalidad de los funcionarios resulten ser señoras, como lo son la creciente totalidad de los profesionales de la medicina o la judicatura. Ignoran, como siempre, que si el hombre pierde con una mujer ignorante, padezca o no la ablación, igual pierde una mujer arrejuntándose con una analfabeto bruto y musculitos que solo piensa con los genitales, y en futbol. El espíritu de la manada. Atrás queda la hipergamia, mejorar la raza con la pareja para criar individuos sanos y capaces que tengan en ambos padres modelos que emular. Seguirá habiendo mujeres que deseen a los hombres, y hombres que deseen a las mujeres, y no solo en Francia. Pero ciertamente es cada vez mas dificil confiar en la voluntad de la persona sin someterse al dictado de lo políticamente correcto. Y a pesar de la prensa y la campaña de destrucción que anima El Pais, el periódico que en otro tiempo defendía las libertades sin amenazar la cultura. Un paseo por nuestras aulas educativas pone de relieve el grado de deterioro mental que se ha extendido, y a pesar de los fáciles halagos a los jóvenes, vienen estos a doparse para ejercer de impulsivos allí donde la bebida y la droga fluye, tíos y tías. Veremos con que facilidad se extenderá la miseria cuando finalmente el liberalismo ramplón legalice la distribución de droga ahora que el consumo no se persigue penalmente.

No importa cuantos discursos proliferen y con que aciagos objetivos para que el Monedero acose a Soraya Saenz de Santamaría insultándola y vejándola. ¿Quien nutre sus arcas?. Soraya se defendió apelando a la democracia, en tanto Monedero se convertía en el adalid del machismo mas necio. Todo quien quiso pudo ver en que condiciones se dispuso a manipular su cuerpo, como para que no escapara, este digno hijo de la manada, tan estéril como fatuo. ¿Es posible que se piense como intelectual y no nos cuente como llegó a ser profesor titular en la pública?. Funciona como un adelantado de la corte de Pablo Iglesias, el único que puede ejercer de macho sin que se le reproche nada. ¿No constituye ese trato inconsentido de Soraya una violación de su personalidad?

El modelo se imita. La irresponsabilidad cunde. Nuestra piel de toro ha venido a ser ocupada por quienes aspiran a recibirlo todo sin aportar nada. Se reclama el reparto del excedente social sin mas mérito que alegar una condición humana, o animal al criterio del partido animalista. Muchos de nuestros jóvenes lejos de imaginar qué pueden aportar a la sociedad, soñando con esas posiciones otrora envidiadas, aspiran a ser intermediarios, a vivir del corretaje procurando beneficios propios y de quien les paga, en detrimento del cliente o del ciudadano. ¿Cuantos ejemplos no tenemos en los sindicatos y en los partidos?. Se sabe de que viven estos mercaderes de la opinión pública que con tanta impudicia se abren un hueco en la economía no sobre la base de las cuotas de sus militantes, sino sobre la exacción fiscal, los impuestos públicos. Los sindicatos sin encomendarse ni a Dios ni al Diablo, sin que nadie les pida cuentas, con elecciones amañadas por el Estado, viviendo del erario público, y los partidos sometidos en teoría al escrutinio público en las elecciones, proclives a completar sus ingresos con las satrapías locales regadas con dinero público.

Poco a poco la escena va nutriéndose de las miserias de un Estado social y democrático de derecho que resulta así solo por la declaración de sus usufructuarios. Ahora que inauguramos una presidencia de rondón, que no ha recibido su mandato de las urnas, se descubre que en política o en el sindicato, la regla de decisión del ciudadano es elegir a su digamos representante, conociendo primero a quien odia. ¿Existe algo mas frágil o mas fuerte que obtener la confianza de quienes se unen tras la bandera del odio?. Luego desde el poder puede hacerse una política de tierra quemada por la que se procura la extinción del adversario. Esta fue esencialmente la inteligencia de Sanchez, saber imitar a los partidos de la xenofobia catalana, marcar al enemigo a fuego, de modo que finalmente resultara elegido presidente como resultado de una política cínica que aprovechara la oportunidad del odio a quien se ha granjeado el reconocimiento unánime de quien puede pensar el estado en que dejó el Estado el miserable de Zapatero. La xenofobia catalana marcó a fuego a su enemigo ante notario. Nada antes de la fe es el frontispicio de cualquier notario. Falta ahora que los notarios dén cuenta de la ejecutoria de Sánchez y no falten a la verdad declarando lo que no existe. Los ciudadanos serán los responsables de que la destrucción presupuestaria nos lleve un día a un Estado autoritario.

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