Análisis

Salvador Monzó Romero: «Ellad y Él»

Salvador Monzó Romero: "Ellad y Él"
Salvador Monzó

I
Salvo alguna excepción, joder qué feas
Son las nuevas Ministras… Si su inteligencia
Tiene el mismo grado de excelencia,
Mejor que se dediquen a otras tareas…

Si llevan su barcaza por las mareas
Que levantó su Patrón con su indecencia,
Será una realidad, no una apariencia:
Sonarán lo que en música las corcheas…

Conociendo ya de sobra su querencia,
No siendo lo suyo sólo verborreas,
Si cuanto antes se apagan las teas

Con las que van a alumbrar nuestra existencia,
En tanto ellas se enzarzan en peleas,
Nosotros, contentos porque… ¡Hay Providencia!.

II

Ya de momento, y pase lo que pase,
Tiene fijo en el Consejo de Estado
Un buen sofá, que lleva aparejado
Un mogollón de euros, sólo en base

A que los Políticos son una clase
De gente superior al denominado
Por ellos «pueblo», al que darle de lado
Es una realidad, no es una frase;

El Sánchez, si en breve lo echan a la calle,
Lo que parece que extraño no sería,
Puede que lo tome como una caricia,

Pues con ser Presidente, por más que falle
Su Gobierno, él ha logrado lo que quería:
¡Una suculenta Renta Vitalicia!.

III

Anda y dile a un perro con rabia
Que sea bueno y no muerda:
Actitud ésta tan de la Izquierda,
Que, además de valiente, es sabia;

No ha sido don Mariano de Cavia,
Fue mi abuela quien me dijo muy cuerda
Que la Política es una cerda,
Lo mismo en Sebastopol que en Arabia,

Y que aquí en España… Se acuerda
Mi alma, y peor para él si se agravia,
De su Presidente a golpes de labia,

Su única capacidad y tan lerda,
Que, ignorando el muy… que está en Babia,
Cree que lo que evacua… ¡no huele a mierda!.

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