ANÁLISIS

Francisco Hernández: «Gerardo Piqué seleccionado»

Francisco Hernández: "Gerardo Piqué seleccionado"
Gerard Piqué. DB

Debo de ser el único lelo que tenía la esperanza que Gerardo Piqué no fuese seleccionado para vestir la camiseta de la selección española en el mundial de la nueva Rusia post comunista.

Un tío que se ha manifestado públicamente e incluso llegó a derramar alguna lágrima de cocodrilo, solicitando el derecho que tiene el pueblo catalán a votar en un referéndum para segregar un trozo de la España peninsular. Estoy harto ya de todos estos periodistas que tratan de confundirnos diciendo que el balompié está al margen de la política, falso, más falso que un euro de estopa, el Barcelona es un club que lleva haciendo política toda su vida, o al menos toda la vida que yo tengo uso de razón, pitadas, esteladas, prohibición de entrar con banderas de España al campo, presidentes Pro independencia, presidentes que no dejan salir los niños al campo hasta que no deja de sonar el himno nacional como hicieron en Portugal, en fin, es más que un club, es una fábrica de independentistas.

El pastelero Campo Nuevo del Barcelona, solo ha acogido un partido oficial de la selección española, en 1969, y un amistoso contra Holanda el 21 de enero de 1987. Real Federación de Balompié Español, no tienen vergüenza ni los federales ni los políticos del deporte. Pero claro si en los Estados Unidos de América, hay estados donde únicamente pueden ver un negro bateando una pelota de béisbol, y aquí la inmensa mayoría racista el único lugar donde pueden ver a un moro es dando patadas a la pelotita o dirigiendo un club de futbol, pues que vaya un independentista a jugar con el escudo nacional en el pecho y trincar la pasta que de costumbre trincan, a quien le va a importar.

La principal virtud que tienen es darle patadas a una pelotita pero no por amor a la patria, por amor a la pasta y por cotizarse en el mercado pelotero a costa de la selección. Un deporte que mueve masas, que nos cuesta a los españoles un dineral en seguridad todos los domingos destinando miles de policías para llevar a los filonazipeloteros a los campos, mientras los barrios y pedanías quedan desprotegidos. Y en los puebluchos guardias civiles fuera de servicio, tienen que salir de sus hogares donde deben estar descansando, para hacer presencia en los campos de las ligas preferentes, algún sábado o domingo en la tarde.

Un deporte que cadenas de radio donde los sobrinos de los tíos tienen programas que empiezan a las doce del mediodía y tiene 14 hora de programa, que no cortan ni para dar una humilde noticia, además de tener que soportarlos durante viernes, sábado y domingo, incluyendo algún lunes, ustedes no saben lo que es eso para los que somos amantes de la radio y sus tertulias el que corten un buen programa radiofónico porque comienza una castaña de partido.

Un deporte donde los niños de 14 años que tienen que estar escolarizados resulta que se los llevan un mes a un país de no se dónde a jugar un campeonato en pleno cursos lectivo y no pasa nada, eso sí, llevan un profesor que les va a dar todos los días una hora de clase, para que no pierdan la onda educativa. El 95% no acaban la ESO zapatera. Los papis quieren salir de pobres y tener un CR7 que pague muchos impuestos, o un Mesiánico de la Masia.

Un deporte donde este año hay más de un centenar de acciones violentas de padres en los campos de la España adelante, donde se han apedreado a los árbitros, donde las aficiones se dan de palos cada dos por tres. No sería de extrañar que el próximo seleccionador Nacional fuera ese que meaba colonia, que está ahora por el extranjero, y que leía manifiestos independentistas, sí, ése, el Guardiola que se cree muy catalán él junto a su lazo amarillo que también se promocionó y se llevó la pasta a raudales de la selección.

Menuda mierda de Federación Española tenemos, que permite todas estas tropelías que comenten los peloteros porque es un deporte de masas borregueras y de ilustres personajes de todos los mundos incluido los mamandurrios culturales. Hoy precisamente se prohíbe el ponerse de rodillas, mientras suena el himno nacional estadounidense, como señal de protesta. Amo a la América de Trump, el que no lo quiera escuchar a lo catalán, al túnel de salida.

Ya no se acuerda nadie cuando el cancerbero de las provincias vascas, aquel que con la selección española no consistió ponerse jamás las medias porque llevaban la bandera nacional y aquí todos a tragar. Esa federación que permite las pitadas a su Majestad el Rey y no tiene los huevos que tuvo el Sarcozi a decir que la próxima vez que se pitara la Marsellesa se desalojaba el campo, y eso que en la selección Francesa no juega ni un blanco, creo. Es más hasta los utileros son negros…

Mercenarios del deporte que les da la llorona cada vez que se retiran, y no saben donde meter la pasta, esa que dicen que generan y es mentira, pues sus clubes deben pastizales inmensos. Pero claro es un deporte de masas, es un deporte que sus valores están por encima de cualquier deporte, total entre apedrear perros y darle patadas a una pelotita poca diferencia hay.

Pero lo cierto es que el que ha ido a ver un partido de balompié, a su barrio bien sea de infantiles o juveniles y ve a esos padres y esos adiestradores tratando a criaturas como hombres y ver a la madre de la criatura diciéndole al hijo que le parta las piernas, que grandes valores, que gran convivencia, que gran experiencia, en fin no se puede ir en contra de las mayorías, las mayorías siempre están en posesión de la razón. Y señores no es una minoría, es una inmensa mayoría donde la agresividad y la violencia es manifiesta en todos los campos.

En que deporte se le puede poner un mensaje al árbitro de viva voz, acordándote de su santa madre sin perjuicio a que tu vecino de localidad te llame la atención. Al circo romano se iba a ver fluir la sangre y al circo balompédico se va a que la sangre fluya. Cien, cien partidos, algo así como los cien años de honradez del partido en el poder. Y añado días mas tarde que bonitas imagines del seleccionador nacional abrazando a su veterano portero tras la reacción del banquillo marroquí , o esa imagen del palco con el astro argentino, o esos príncipes árabes con sus típicos atuendos y miles de seguidores, marroquíes, senegaleses, etc.

Disfrutando en la antigua Unión Soviética, con su presidente jefe del KGB y ahora un salva patrias, unos a disfrutar del evento y los otros en patera para la vieja y socialdemócrata Europa. Un juego lleno de virtudes y valores. Un juego que simplemente es un Negocio más. Alemania para casa, con un equipazo, gastando el 80% menos en su Bundesliga que la liga española y cuatro estrellas en el pecho.

Viva Cartagena
Francisco Hernández.

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