Análisis

Jesús Millán Muñoz: «¿Sentirse ciudadano de segunda en su propio país?»

Jesús Millán Muñoz: "¿Sentirse ciudadano de segunda en su propio país?"
Servicios públicos, impuestos, ciudadano y funcionarios. PD

¿Pueden existir personas, no sabemos el tanto por ciento, que después de décadas de trabajo y estudio, ambas cosas hasta la saciedad, se consideran que apenas han conseguido casi nada? ¿Al compararse de alguna manera con otras personas, que consideran han trabajado menos, han estudiado menos, se han esforzado menos, incluso que tienen una ética y una moral más libre o más incorrecta o más inadecuada? ¿Ciudadanos que sus ocho costados o más, desde hace siglos, que sepan son de esta sociedad, país, Estado, pero se sienten de segunda categoría, porque apenas han conseguido nada, por mucho que se han esforzado, por mucho que han intentado y creen haber cumplido las leyes de su propia sociedad y estado, leyes jurídicas, leyes morales y éticas, leyes de costumbres y culturales…?

¿Quizás, una gran parte, de la explicación, del volcán que está sufriendo y sucediendo en la sociedad, a nivel sociopolítico, que parece que no se entiende, se deba, en una parte, al menos en un gran factor, debido a que hay ciudadanos, que por mucho que han trabajado y estudiado se sienten ciudadanos de segunda clase…? ¿Ciudadanos, que se han esforzado enormemente, y que viven peor que sus familias de origen, pero ciudadanos, que a su vez, se temen, que sus descendientes, sus hijos, quizás acaben viviendo peor que ellos mismos…?

¿Quizás, esa ola enorme, que está recorriendo la Piel de Toro, esa ola irracional enorme que está recorriendo, se deba, entre otros muchos factores, no solo a la crisis enorme económica que se ha sufrido y se está sufriendo, con consecuencias imprevisibles e impredecibles…? ¿Esa ola o volcán de alguna manera de furor, que está recorriendo la península ibérica, en parte irracional, en parte impredecible en sus consecuencias, que se está materializando en programas sociopolíticos que parecen no totalmente racionales, sean a nivel regional o nacional, sean a nivel de todos los ámbitos, se deba a que colectivos y grupos e individuos y parte de la sociedad, en el fondo se sienten ciudadanos de segunda clase, aunque ellos o ellas, se hayan esforzado enormemente en cumplir las leyes jurídicas de la sociedad, incluso las ética y morales, en grados lo más perfectas posibles, y también las leyes sociales y costumbres generales…?

¿Ciudadanos, que después de pasarse gran parte de la vida, defendiendo y defendiendo cuándo casi nadie lo hacía, defendiendo los grandes derechos humanos, la democracia, la dignidad humana, en su propio país y sociedad y Estado, ciudadanos sintiéndose leales con el Estado y con la sociedad, y con otros individuos, ciudadanos, que siguiendo o admitiendo el profundo respeto a la otra persona, a las otras personas, quizás influidos por una filosofía del cristianismo, ciudadanos, que sin ser perfectos, han intentado siempre no pisar a nadie, se han sentido pisados por unos y por otros, por entidades y colectivos, cercanos y lejanos, por personas de grupos ideológicos de un lado o del otro, de equis y de zeta, de ayer y de hoy, ciudadanos que se sienten aplastados de muchas y de algunas maneras frustrados y fracasados en muchos sentidos y formas…? ¿Ciudadanos que viven con dignidad y honestidad, al menos todavía, pero que se sienten, que en muchos sentidos, han fracasado en la vida y en la existencia, por mucho que se han esforzado en el trabajo y en el estudio, en el estudio y en el trabajo…?

¿Ciudadanos, que en distintos ámbitos de la sociedad, de la cultura, del trabajo, de su progreso social y económico, se han visto frustrados, en parte, por los errores personales que ellos mismos han realizado o hecho o contribuido, en parte, por errores de otras personas, cercanas o medio lejanas o lejanas, o por circunstancias y azares de la existencia, o por parte de instituciones, grupos, colectivos, entidades de diverso tipo, individuos que sienten, ya en la recta final de su existencia, que puede todavía durar unos años o lustros, pero ya en la recta final de su vida profesional, que se sienten fracasados, gravemente fracasados…?

¿Individuos que siempre no han querido pisar a nadie, que a lo sumo han hecho algunas protestas, pero individuos que les han cortado muchos dedos, que unas veces, les han cerrado las puertas, para que ellos no entrasen, otras veces, se las han abierto a otros, porque estaban antes o se consideraban primeros, pero a ellos les han dejado fuera. o…?

¿Individuos que sus enormes esfuerzos en trabajo y en estudio y en estudios, que quizás hayan tenido estudios mayores que la media de la población, apenas han conseguido nada, individuos, que siempre se han estado esforzando por el bien común y el bien general, el bien de la sociedad, el bien del país, el bien del Estado, con racionalidad y prudencia y mesura, y en cambio, ellos o ellas mismas, siempre han sido dejados, nunca invitados al convite, sino solo al mínimo…? ¿Individuos que se sienten, con razón o sin ella, ciudadanos de segunda en su propio país o sociedad, ciudadanos que siempre han intentado y cumplido las leyes de su sociedad, tanto las jurídicas, como las morales y éticas, e incluso las grandes leyes religiosas y espirituales de su tradición cultural…?

¿Ciudadanos, salvando las enormes distancias, que como Solzhenitsyn, como el mismo narra, cuándo estaba esperando en un centro de salud en Siberia, que lo llevaron porque tenía un cáncer de piel, narra más o menos, que los soldados que lo llevaban custodiado empezaron a hablar y ligar con las rusas, y a él lo dejaron solo en un banco, y él solo, no se atrevía a decir nada, y contaba más o menos «que qué iba a decir, después de todo lo que había pasado en la segunda guerra mundial, de todo lo que estaba pasando en el campo de concentración…»?

¡¿Ciudadanos que se sienten de segunda, y que además no se atreven a decir nada, que nunca se han atrevido a decir nada o casi nada, y que se han sentado en el banco de la vida, esperando, y esperando, sin poder decir apenas nada…!? ¿¡Ciudadanos que sienten se han quedado en la cuneta de su pequeña microhistoria, teniendo en cuenta, todo el trabajo realizado, todo el esfuerzo realizado, todos los estudios realizados…?! ¡¿Ciudadanos que se sienten profunda y esencialmente fracasados y frustrados, y que encima apenas pueden decir nada o casi nada de nada o casi nada, ni tampoco de su fracaso…!?

¡¿Ciudadanos de segunda…?!

https://plus.google.com/118354057109613604628 © jmm caminero (26 mayo-25 julio 2018 cr).

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