ANÁLISIS

José Maseda García: «La Constitución de 1978 tuvo como principio el perdón como motor de la historia»

José Maseda García: "La Constitución de 1978 tuvo como principio el perdón como motor de la historia"

La Constitución de 1978 tuvo como principio el perdón como motor de la historia, buscó la reconciliación en lugar del enfrentamiento. Por primera vez los españoles logramos salir de las trincheras, habíamos superado el viejo problema de las dos Españas que reflejó Goya en su pintura de Guerra a garrotazos.

Tuve la suerte de participar en ese momento histórico. Veo con tristeza que algunos políticos las están cavando otra vez, utilizan el enfrentamiento como motor; nada nuevo, derecha contra izquierda, católicos contra musulmanes, ricos contra pobres, hombres contra mujeres.

Disfrazados de progresistas, aplican teorías y estrategias utilizadas por muchos gobernantes mediocres que ha habido a lo largo de la misma, no hay nada más retrógrado y dañino que sembrar la división y el odio.

Los verdaderos estadistas han sido aquellos que, con una visión de largo alcance, han propuesto a sus pueblos la realización en común de proyectos en beneficio de los mismos y han conseguido superar los viejos rencores.

Sirvan de ejemplo:

Fraga y Carrillo encarnaban las dos Españas que, una vez más, se habían enfrentado a garrotazos cometiendo en ambos bandos atrocidades que debíamos superar. Como he comentado antes, a mí me tocó vivir ese momento, provengo de una familia donde mi padre fue legionario y mi madre republicana.

Recuerdo que mi hermano y yo encontramos en el desván una medalla militar, le pedimos a mi padre que nos hablara de la guerra; no lo hizo, nos comentó que la guerra la pierden todos, que hay que buscar el acuerdo y no el enfrentamiento.

Las heridas fueron cicatrizando a lo largo de los años, mi generación practicaba la tolerancia y el respeto hacia los que tenían ideas políticas diferente, es un proceso social lento, han tenido que pasar muchos años para respetar a los homosexuales y avanzar en la no discriminación a las mujeres, .

Cuando murió Franco había una sociedad democrática deseosa de obtener la ansiada libertad, esto fue posible porque el franquismo había creado una clase media con las necesidades básicas casi resueltas y cierto grado de cultura en el pueblo, yo fui el primero de mi familia que pudo hacer una carrera.

Franquistas y no franquistas decidimos mirar al futuro sin olvidar el pasado, todavía recuerdo el apretón de manos de Fraga y Carrillo, por fin se había conseguido en nuestro país salir de las trincheras y firmar el pacto de la reconciliación, LA CONSTITUCIÓN

Nunca podemos agradecer los españoles el sacrificio de las víctimas de ambas Españas que tuvieron la grandeza de perdonar.

Esperaba que las generaciones siguientes no supieran nada de esos odios ancestrales o, en todo caso, los vieran como fenómenos lejanos presentados bajo el frío análisis de la historia.

Veo con estupor como están renaciendo los viejos fantasmas, como se levantan trincheras entre buenos y malos, como se siembra odio con fines partidistas, como unos y otros se lanzan los muertos a la cara, quieren volver a abrir la caja de Pandora

Dejemos a los historiadores que hagan su trabajo, respetemos a los demás, franquistas y no franquistas, ya que ellos fueron parte de la solución votando en masa la Constitución, no abramos viejas heridas y respetemos a los muertos.

Quiero dirigirme ahora a los políticos que buscan el enfrentamiento: Si vuestros padres y abuelos miraron al futuro y fueron capaces de superar el trauma de la guerra y las consecuencias de la misma, firmando un pacto de reconciliación para obtener en este país la libertad y el progreso.

¿Quiénes sois vosotros para romper su acuerdo? ¿No sabéis que hay que respetar lo acordado? Podemos modificar el acuerdo pero hay que hacerlo siguiendo las reglas del mismo y buscando consensos, no creando otra vez bandos.

Me parece raro que no miréis más al futuro, hay tanto que mejorar, los jóvenes tienen muchas dificultades para obtener una viviendo, las mujeres no pueden tener hijos porque la política de ayuda a la maternidad no es la adecuada, los que salieron de España en la crisis, encuentran difícilmente volver, hay que poner a nuestras universidades entre las mejores del mundo, debemos potenciar a nuestros investigadores, hay que elevar el nivel cultural con programas televisivos de calidad y no con la televisión basura, hay que buscar soluciones al problema de la emigración…

La solución a esos y otros problemas no se encuentra en el pasado, no hurgando en las viejas heridas, no construyendo trincheras. Se consigue proponiendo proyectos colectivos en los que colaboremos TODOS.

José Maseda García

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