ANALISIS

Rafael López Charques: «Raro»

Rafael López Charques: "Raro"
Elecciones, encuestas, voto, urna, sondeo, partidos políticos. PD

Si, en nuestro país pasan cosas raras. Transcurren los días, saltan noticias curiosas o chocantes, pero todo sigue igual, parece que nadie se inmuta. Los ciudadanos de a pié seguimos siendo los sufridores de todo el hacer o no hace nuestros políticos.

Ellos, sin embargo, siguen a lo suyo, el que pueda que los entienda, y el que no, que se aguante. Pensando con muy buena voluntad podríamos suponer que lo hacen porque nos consideran muy inteligentes, o al menos lo suficiente para intuir las altruistas razones últimas de sus declaraciones y comportamientos.

Sin embargo a las personas normalitas, claro que esto es nuestra culpa, se nos hace difícil entender muchas de las cosas que pasan.

La última encuesta del CIS coloca en primer lugar, con un ascenso y notable diferencia con el asegundo, al partido en el gobierno. Entre el citado y sus amigos, mejor dicho sus amos, los morados, casi alcanzan la mitad de los votos. Con solo comprar a algún independentista o similar, y para eso están el presupuesto y las concesiones políticas, tiene la mayoría absoluta.

En estas circunstancias tan favorables, un gobierno como el actual, cuya principal preocupación es aferrarse al poder, a pesar de sus declaraciones iniciales que no repetiremos para no parecer un disco rayado, ni ha insinuado la posibilidad de ir a las urnas. Es raro.

Los de inteligencia normalita no nos lo explicamos. Los más avispados posiblemente pensarán que los resultados conocidos de esa encuesta, no son más que un cuento montado por un organismo que está a sus órdenes, para irse atrayendo votos futuros. Ya que son los que van a ganar, ¿para qué votar a otros?
El lunes día cuatro, se cumplen ciento cuarenta y cuatro días en que al parecer el presidente del gobierno anunció una demanda contra un diario por difundir que su tesis era un plagio.

Dicha demanda todavía no ha sido puesta. Es raro. La semana pasada saltó a la prensa que ese flamante trabajo doctoral es también, en un cincuenta y dos por ciento, copia de la tesis de una investigadora rumana. ¿Qué pasa? ¿En todo ese tiempo no ha tenido tiempo de acudir a los tribunales?

Teniendo en cuenta la cantidad de asesores de que dispone, se lo podría haber encargado a cualquiera. Es raro. En última instancia, para salvar su honor, que mientras que no se resuelva el tema está en entredicho, podría haber dedicado el tiempo empleado en alguno de sus viajes privados a costa de los españoles, a presentar la cacareada demanda.

El principal partido de la oposición, que tiene mayoría absoluta en el Senado, ha frenado la cuestión de la investigación de la limpieza de la tesis en el mismo. Es raro. El tema empezó en el pasado noviembre, en el mes siguiente el partido del gobierno logró aplazarla poco antes de su comienzo, para lo que contó con la colaboración de sus compinches en la cámara, a los cuales suponemos gratificaría generosamente su ayuda.

Ahora el partido más interesado, quizás el único, en aclarar la verdad sobre la tan traída y llevada tesis, renuncia, por lo menos temporalmente a actuar, y listo. Es raro. El españolito, por pocas luces que tenga, sospechará que lo descrito no es más que el resultado de un cambalache o tejemaneje entre políticos. El que sea algo despierto no lo dudará.

Según la prensa, tanto la Comisión Europea, como el Banco de España y la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (Airef) dudan abiertamente, puesto que la han criticado, de los ingresos cifrados en el proyecto de presupuesto que generarán los nuevos impuestos, al tiempo que estiman que el déficit será un cincuenta y tres con ochenta y cinco por cien superior al previsto. Desde luego es complejo hacer esos cálculos, pero el gobierno debe tener buenos especialistas para mantenerlos. Sorprende que no eche mano de los mismos para calcular el coste exacto y desglosado de los viajes de su presidente, pues hace poco un alto cargo manifestó que tal extremo era imposible. Es raro.

Como pueden deducir, queridos compatriotas, nuestro país es el de las cosas raras. Ejemplos como los que hemos puesto sobran. Lo triste es que gran parte de la gente no se inmuta hasta que una cuestión les afecta directa y personalmente a ellos.

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