Análisis

Rafael López Charques: «Degeneración democrática»

Rafael López Charques: "Degeneración democrática"
El nuevo Gobierno de Pedro Sánchez, con el Rey Felipe

Nuestro actual y televisivo gobierno, menos mal que ya con fecha de caducidad, y su presidente interino, desde el día en que se aposentaron, nos estuvieron dando la matraca con el tema de la regeneración democrática.

Hay que reconocer que son palabras que suenan muy bonitas y quedan muy bien, sobre todo cuando se dicen delante de una cámara, o desde una tribuna mirando al tendido. Sin embargo, recordemos que hablar es gratuito y «que obras son amores y no buenas razones».

Si echamos un vistazo al devenir de nuestro país, sobre todo desde junio del pasado año, se nos plantean las suficientes dudas, para preguntarnos si hemos caminado por la senda de la mejora democrática, o si por el contrario ha sido al revés, la degeneración democrática se ha acentuado.

No vamos a decir que con anterioridad a la mencionada fecha no hubiese carencias democráticas, las hubo y dieron lugar a varios escándalos por todos conocidos. Ahora bien, airear ufanamente que ahora estamos en un proceso de mejora de la democracia, parece un mal chiste.

No puede afirmar tal una persona, como el interino, que nos tiene acostumbrados desde el primer día, a que se compromete a una cosa, a los pocos día se desdice, plantea otra y acaba haciendo una tercera ¿Cuántas veces ha ocurrido lo dicho? Hemos perdido la cuenta.

La democracia exige, por respeto a los gobernados, seriedad y coherencia. El comportamiento descrito en el párrafo anterior, es totalmente opuesto a esas dos cualidades.

¿Se acuerdan de la perorata que soltó en el Congreso hablando del caso de un plagio de un político alemán?, ¿es compatible con su comportamiento cuando se le acusa fundadamente de lo mismo?

En 2015 dijo: «si yo tengo en la ejecutiva general de mi partido a un responsable político que crea una sociedad interpuesta para pagar la mitad de los impuestos que le toca pagar, esta persona al día siguiente estaría fuera de mi ejecutiva (…). Es el compromiso que yo asumo con mis votantes y también con los españoles». Los rumores son que tiene siete casos en su gobierno, ¿no los conoce o es que una vez más democráticamente «donde dije digo, digo Diego»?

Veamos más ejemplos de la degeneración (perdón, regeneración) democrática, auspiciada por este desgobierno. Raro es que pasen unos días sin anunciarnos una medida estrella, cuya materialización (por suerte) se queda con frecuencia en agua de borrajas, o que se filtre alguna de sus barrabasadas.

Para poder seguir con la regeneración nos aliamos con los separatistas y antisistema, gente a la cual la Constitución, es decir la legalidad, les trae sin cuidado. Recordamos a aquella alcaldesa de una ciudad importante que a los pocos días de asumir el cargo dijo públicamente que no obedecería las leyes que le pareciesen injustas.

Se ha filtrado que después de la ruptura de las negociones con los separatistas, por el tema del relator, han tenido los dos bandos tres reuniones secretas. El hecho, al parecer cierto, unido a que las negociaciones políticas se realizan en los parlamentos, no es una muestra de regeneración democrática, sino de todo lo contrario
El interino es muy hábil en echar carnaza al pueblo, prueba de que lo tiene en muy poco consideración. Por eso cuando le conviene aviva el tema de la exhumación de cierto cadáver. ¿Regeneración democrática?, o dada su desmedida vanidad y afán de figurar ¿deseo de pasar a la historia aunque sea como El Desenterrador?

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