Análisis

Victor Entrialgo De Castro: «No se están separando. Nos están separando a nosotros de la Cataluña que amamos»

Victor Entrialgo De Castro: "No se están separando. Nos están separando a nosotros de la Cataluña que amamos"

De pronto, el canal 24 h que ahora controlan Podemos y el Gobierno perdió el juicio y su señal mientras la de TV3 iba perfectamente. En un momento dado, la presentadora de la televisión catalana se puso nerviosa, interrumpió a los contertulios separatistas que comentaban el Juicio del Golpe y exclamó ¡que salen las defensas, que salen la defensas!

El canal 24 horas había cortado previamente en un momento clave de la testifical de un teniente de la guardia civil, interrogado por las acusaciones, para enseñarnos a Pedro Sanchez caminando y sonriendo por Bruselas, más artificial que una licuadora.

Y en efecto, salieron las defensas! El listillo-guay, el zorro plateado y el de las gafas amarillas, en el legítimo ejercicio de su derecho de defensa de los golpistas, hacen su trabajo pero a algunos se les escapa la superioridad y se les desboca la ironía malévola como arma de defensa previa a la inmediata petición de disculpas a la Excma Sala. Entre tanto, Torra, al que basta ver su sonrisa «falsa» permanente para ver el grado de su peligrosidad, seguía toreando a la Junta Electoral Central.

En la cueva de Ali Babá los independentistas guardaban los palets con carteles, las planchas, los dípticos, los lazos, las pegatinas y las chuches para un viejo cliente Omnium cultural, que iban a entregar sin albaranes, sin factura, sin nada de nada, citando empresas como Marc Martí, Ricard Martí, Pujol, Garriga, Global solutions, Buzoneo directo..el separatismo es cosa de familias.

Mientras por la Sala iban pasando los guardias civiles encargados de los registros con el tono de voz correspondiente a su rango. Sargento, Teniente y una mujer cabo que al abogado doble de Baños, le dejó planchao, que rubricó un fin de jornada brillante. ¿Las mesas del Colegio estaban patas arriba o abajo? Desde luego, le contestó la guardia civil, no estaban para hacer una barbacoa.

Pasaron un nuevo mal trago innecesario si los estúpidos rebeldes no hubiesen querido burlarse de la ley y de paso de toda España, y todos refirieron una violencia inusitada en un ambiente hostil y amenazador de multitudes que no habían conocido ni en su destino en el PAIS vasco en tiempos de ETA.

Los abogados, por su parte, buscaron a la desesperada el cuerpo a cuerpo con los guardias civiles, malinterpretando, como señaló el Presidente del Tribunal el principio de contradicción, igual que hicieron los vecinos que pretendieron impedir violentamente el cumplimiento la ley y la actuación de las funciones de las fuerzas del orden durante los registros e incautación de urnas en cumplimiento de la parte dispositiva del Auto de la Magistrada del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña, en los colegios de los pueblos más pequeños, cuanto más pequeños más irredentos .

Los letrados querían hacer ver al Tribunal que si no hay armas de destrucción masiva ni kalasnikov, ni granadas, no hay violencia. Que la creación premeditada de un ambiente durante años de enfrentamiento con la autoridad, las fuerzas del orden, tratando de impedir por la fuerza y la resistencia, en absoluto pacífica, alzándose violentamente en las calles, institutos, carreteras y plazas con insultos, patadas, puñetazos,coacción de masas, rebelión de masas, conminación para abandonar su tierra y la de sus hijos, incluso haciendo manifestarse a un hijo por la tarde en contra de la actuación de un padre en cumplimiento de su deber, haciendo frente a las masas enfervorizadas por los acusados, que tiraron la piedra y ahora esconden la mano, empleando la estrategia de la lejía para que resbalasen las fuerzas del orden, para luego patearlas, alzándose contra las fuerzas de orden público, ¿hubiesen hecho lo mismo si hubiese estado el ejército, si esa hubiese sido la que llaman «fuerza de ocupación»? todo eso no es, según ellos, violencia. Si no hay muertos no es violencia, son juegos florales, es todo un odium cultural.

Luego está otro abogado que es igual que Antonio Baños, el de la CUP,
el mimetismo del separatismo, otro más grueso, la abogada del pelo Pipi calzas largas con doble tirabuzón, con el acento más catalan que Pujol impostado y al final de la fila y más lejos de la cámara una pareja de letrados que, con menos presión, porque a su patrocinado le piden menos pena claro, la más correcta de todas, con diferencia.

A los lados de la carretera los CDR daban «el queo» para avisar de la presencia de las fuerzas del orden, que en algún caso quedaron aislados en medio de la muchedumbre.¡ No vamos a salir de aqui! En esa guerra de guerrillas en la que los organizadores asesorados por sus abogados recordaba que evitasen las manifestaciones más burdas de violencia, no en pro de la paz sino en el de «una apariencia de no violencia», que no fue en absoluto real durante el incumplimiento a toda costa, es decir resistiendo con múltiples estrategias y diferentes violencias, amenazas y coacciones las fuerzas del orden que trataban de hacer cumplir con un sinfin de dificultades la ley en el monopolio del uso de la fuerza que les corresponde. Hasta el punto de que declararon haberlo logrado con todo tipo de tramas y artimañas, aunque no fuese cierto, proclamando la Junta electoral, como no podía ser de otra manera, que la votación nunca existió.

Al salir de los registros retiraban incluso las planchas que cubrían los socavones haciendo caer en ellos a los vehículos 4×4 de la Guardia civil, entreteniéndolas luego para distraerles mientras en medio de aquella sublevación cambiaron las urnas mientras traían aquellos tupper grandes de casa o las llenaban de votos en el garaje de un particular.

Así se condujeron aquellos días aciagos todo este personal que vive de la queja permanente, que no se separaron. Nos están separando a nosotros de la Cataluña que amamos.

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