Análisis

F. A. Juan Mata Hernández: «El misterio se agranda: Love pink no es la Cupido de la M-30 de Madrid»

F. A. Juan Mata Hernández: "El misterio se agranda: Love pink no es la Cupido de la M-30 de Madrid"
Grafitis corazón en la M30 de Madrid. EP

Días pasados saltaba la noticia: «Era un gran misterio hasta la fecha, pero todo lo secreto se acaba sabiendo». 

Comenzaré diciendo que la comparación que utilizaba a una tribu que pudo dar nombre a Andalucía -los vándalos-, con el arte urbano que alegra la arteria urbana más concurrida de España, no creemos que fuera la más adecuada.

Hace unos cuatro meses, tuve oportunidad de publicar en Periodista Digital un artículo referente a esos corazones de la M-30. Se trataba entonces de una entrevista con uno de los grafiteros más conocidos de nuestro país, a quien, para proteger su anonimato, yo denominé Siegfried – si no lo leyeron entonces, pueden hacerlo ahora a través del siguiente enlace:

https://www.periodistadigital.com/opinion/cartas-al-director/2018/12/11/f-a-juan-mata-hernandez-el-globo-rojo-de-corazon-que-volo-desde-londres-a-la-m30-de-madrid.shtml

Pues bien, ambos, Siegfried y yo, utilizamos allí el término vandalismo para atacar el destrozo de bienes públicos o privados que causan quienes, sin respeto a los demás, producen esos daños físicos y ambientales, pues amén de obligar a reparar los deterioros, nos fuerzan a torcer la vista para evitar ese espectáculo de firmas cochambrosas o garabatos sin sentido. Pero no es ese el caso de un artista del corazón como, sin duda, debe ser el autor del arco iris de sentimiento que ilumina y hace más humana la M-30. Yo entonces lo comparaba con Banksy, y no porque la calidad del trabajo fuera mejor o peor que la del artista inglés, sino porque ambos vuelcan belleza y apacibilidad allí donde más se necesita, que es en el campo de la batalla urbana de cada día.

La noticia a la que hacía referencia en el encabezamiento de este artículo señalaba que la Policía Nacional había arrestado a una mujer de 22 años, llamada Sandra, y la citaba como autora de tres asaltos: «la primera grafitera arrestada en Madrid». Francamente, hablar de asaltos para referirse a los corazones de la M-30, me parece excesivo celo informativo o notoria falta de sensibilidad. Pero es que además, todo esto no es sino una fake-news, pues en los días posteriores, la auténtica Love pink o el auténtico Love man ¿quién sabe? Salió en defensa de la injusta detención asumiendo la autoría por la que la denunciaban, con esta nota que reproduzco a continuación:

«Soy la persona que pinta los corazones en Madrid, especialmente en la M-30. No tengo nada que ver con la grafitera responsable de la firma «love» y nunca me han detenido. Mi norma fundamental es no destruir, sino dar color a columnas y paredes grises de hormigón. Nunca vagones ni fincas privadas. Los corazones pretenden dar un mensaje de alegría y amor, intentando sacar una sonrisa a quienes los vean». 

El tarjetón manuscrito, que ha hecho seguir junto a una rosa roja, por otro lado muy significativa, a varios medios de comunicación, incorpora su firma: siete corazones de colores, que dan fe de que el autor es quien dice ser.

La juventud es una etapa de nuestra vida donde «la audacia de sentir» se expresa a menudo de mil maneras diferentes y corresponde exactamente a lo que esta joven viene haciendo con sus dibujos, al sentimiento libre, personal y, en cierto modo, alocado que tiene el amor. Es algo que todos debiéramos haber sentido y que hay que perdonar, porque lo hemos vivido y quizá no todos nos hayamos atrevido a expresarlo así. La educación estandarizada y normativa debe dejar algún resquicio al ingenio y la aventura, como algo perteneciente al conjunto de ideas creativas que hace avanzar la cultura que nos identifica.

Sin duda habréis pensado algunos que hay en él, algo de Quijote, habréis temido y temeréis que realmente acaben descubriendo quién es y por qué hace lo que hace, pero quizá ya para entonces alguien pueda ayudar a quienes nos gobiernan para que sepan diferenciar al vándalo del artista, y tengan entre sus objetivos la persecución de quienes realmente atentan y son peligrosos para la sociedad.

¿No hay o había ningún delincuente más peligroso a quien perseguir?

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