Análisis

Antonio Sánchez-Cervera: «¿Por qué la gente vota a VOX?»

Antonio Sánchez-Cervera: "¿Por qué la gente vota a VOX?"
El líder de VOX, Santiago Abascal.

Quizá porque ven el sentido de su voto en una formación política cuyos representantes van a llevar a cabo sus ideas.

Muchos de los votantes que se han fugado del PP para ir a VOX proceden, originariamente, de esa masa de votantes del PSOE que después del fiasco de Zapatero no dudaron en cambiarse de bando y acabarían pasándose al PP como voto útil para consolidar la mayoría absoluta histórica del PP en 2011. Después de la legislatura del inepto de Rajoy y con la aparición de VOX ya no se sienten identificados con el PSOE y deciden pasarse directamente a VOX.

VOX, en principio, nace como un partido político que acoge a gente de todas las sensibilidades políticas, sin engaños en cuanto a su procedencia e ideario, a sensu contrario que Podemos que se autoproclamaba como un partido transversal cuando en verdad eran comunistas, aunque de mitin y fachada, digamos pseudocomunistas. Bailan al son del PSOE cuando este partido les zarandea, por eso muchos de los que votaron a la formación morada ahora votan a VOX como partido más veraz, práctico e ilusionante.

Desde la fundación de VOX, una de sus razones de ser como proyecto político es terminar de una vez por todas con los escándalos que se vienen acumulando desde que en 1982 prendió la mecha de la corrupción en España con el primer gobierno del PSOE.

La gente, en general, no desea volver a votar a quien ha llenado el país de deuda, corrupción y desigualdad o a los que olvidan la sanidad y la educación o a los incompetentes que ni siquiera han sabido ver la corrupción en casa.

La gente quiere votar a un partido que lleve a España de forma decente, con sus luces y sus sombras incluso, pero de manera prudentemente honrada al menos.

Reconociendo que España está vacilante con su voto, atónita por las declaraciones de unos y otros líderes, tanto laicos como religiosos, los españoles, conciudadanos y compatriotas todos, no queremos más engaños sino buscar aquellos valores morales que nos hagan dignos de nuestro país en el concierto internacional de las naciones y ante nosotros mismos. Por eso, VOX, que es un partido que viene, tiene ante la gente la honradez del beneficio de la duda, que no es poco.

Cada uno es dueño de su voto y cuando un partido se equivoca hace daño realmente al que le votó.
En democracia, lamentablemente, hay también mucha demagogia y por eso surge la duda ante el voto. Esto no quiere decir que un partido esté obligado a contentar a todos. Nunca lo conseguirá. Sí es más factible alcanzar, que una propuesta madura y coherente se haga realidad.

VOX está consiguiendo que su electorado se esté formando con indignadas clases medias, digamos altas y bajas, provenientes del mundo de los servicios y de la industria, de la fábrica y del comercio, del funcionario y del autónomo y que su posición ante la inmigración se afronte con realidad y sin demagogia atendiendo a las necesidades de la economía española y a la capacidad de integración del inmigrante, estableciendo cuotas de origen y privilegiando a las nacionalidades que comparten idioma e importantes lazos de amistad y cultura con España y ayudando a los países en desarrollo, víctimas también de las mafias del tráfico de personas, que debilitan sus naciones extrayendo sus recursos humanos y económicos para ofrecerlos luego como esclavos en Europa. En definitiva, condicionar la ayuda al desarrollo a que los países acepten la repatriación de inmigrantes ilegales y delincuentes, con persecución efectiva para su eliminación de las mafias del comercio callejero, que venden, producen y distribuyen con claro perjuicio para el comercio legal que paga sus salarios, impuestos y seguridad social. ¿Eso es tener rechazo u odio hacia los extranjeros? ¿Eso es xenofobia?

VOX busca que desaparezca toda norma que discrimine a un sexo de otro, pues, en definitiva, es acatar lo que establece nuestra Constitución respecto a que los españoles somos iguales ante la ley, sin que pueda prevalecer discriminación alguna por razón de sexo. ¿Es eso una actitud o creencia destinadas a promover la negación de la mujer como sujeto? ¿Eso es machismo?

En fin, VOX cree, respeta y defiende que nuestra Constitución se fundamenta en la indisoluble unidad de la Nación, que los ciudadanos y los poderes públicos están sujetos a esa Norma, que los derechos fundamentales reconocidos constitucionalmente no pueden minar la integridad territorial y el ordenamiento constitucional, que la soberanía nacional reside en el pueblo español, que las Cortes Generales representan al pueblo español y que esas Cortes controlan la acción del Gobierno. ¿Eso es ser de extrema derecha?

Por cierto, como aviso a navegantes para los separatistas patrios en general, que no olviden que los pueblos de los territorios de España han creado centenariamente estrechos vínculos de interdependencia (económica, social, política y cultural) basados en valores compartidos que incluyen la democracia, el constitucionalismo y el imperio de la ley. Y todo eso es España.

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