Análisis

Jesús Millán Muñoz: “¿Quo vadis Hispania?”

Jesús Millán Muñoz: “¿Quo vadis Hispania?”
Mapa de España RS

¿Hacia dónde se dirige la Península Ibérica en el aspecto sociopolítico, y por consecuencia cultural, social, económico, tecnológico, religioso, etc.?

¿De dónde venimos, no solo de unas generaciones atrás, sino de siglos y milenios?

¿Dónde nos conviene ir, hacia dónde dirigirnos, teniendo en cuenta, la situación de Europa y del Mediterráneo, y no olvidando la situación mundial…?

Es obvio y evidente, que mi capacidad es limitada, para entender el presente, el presente-pasado o pasado, y menos aún el futuro. Pero quizás deberíamos intentar reflexionar y mirar más adentro de los hechos o acontecimientos, de las posibilidades posibles de futuro, quizás indicar algunos rasgos o datos, quizás algunos conceptos:

– Es real, no metafórico, que existen muchas personas en la Piel de Toro, que cada mes, casi cada semana se produce un hecho-acontecimiento-noticia-información, que les entristece-hiela-hiere el corazón. Así llevamos meses, así varios años. Intentas recuperarte, y decir, mañana, la semana que viene, el mes que viene será mejor. Pero parece que algunas semanas o meses, se clarifica algo, vuelve a surgir el sol. Pero después, viene otra noticia-información-hecho que te embarga-ennubla el alma-psique-mente-corazón-cuerpo.

Creo, estimo, que seguimos viviendo y existiendo, con y en la vida normal y rutinaria, pero en el fondo, hay una enorme tristeza. Teniendo en cuenta, la historia de esta zona del mundo durante siglos, no digo mejor, ni peor, pero nuestra intrahistoria, microhistoria, macrohistoria, a y en muchos niveles, todo individuo que intente percibir la realidad, lo más libremente posible, sin demasiados dogmas, ni fundamentalismos, ni fanatismos, tiene presente el «temor de Machado», es decir, «españolito que naces, alguna de las dos Españas te helará el corazón». Quizás, ahora, habría que indicar de las tres Españas, las dos ideológicamente clásicas con sus diversidad interna, más la de la secesión o secesiones e independencia.

– ¿Qué hacer o qué decir? ¿Durante esos meses, he intentado pensar-buscar-redactar una serie de artículos, muy modestos, como corresponde a la cabeza de quién los escribe, a sus conocimientos, para intentar, en la medida limitada de mi capacidad, dar un poco de luz, de alguna manera, para contribuir modestamente a que se vuelva a la racionalidad, a la prudencia, al sentido común, y a la realidad de la sociedad, del Estado, del mundo y del Mediterráneo?

Pero es evidente, que mis palabras y las de otros muchos, no tienen ninguna sombra-eco-visibilidad, ni ningún lugar en la sociedad-cultura de mi país. Por lo cual, hasta cierto punto, no sé si debo dejar de rellenar ideas y frases, casi todas intentando analizar no los flecos del mar y de los acontecimientos, sino las fuerzas profundas de la realidad. Muchas de ellas, intentando analizar cuestiones de filosofía y de filosofía política a la luz de los hechos-ideas-frases-conceptos del presente sociopolítico. Intentando aprender y aprehender de unos y de otros, intentando ser lo más libre posible en el pensar-sentir-desear-hablar, y teniendo en cuenta, que nadie tiene la verdad absoluta, ni el error absoluto.

Pero todo ha sido baldío-vacío-inexistente-casi nada, diríamos el mayor nihilismo sociopolítico de la captación de la realidad y de los futuros posibles. Parece que una parte de la sociedad se está encanallando, pido disculpas, se está cainizando, se está dirigiendo hacia la maldad.

No sé si debo dejar de publicar, hacer público estos modestos artículos, con estas modestas frases e ideas.

– Temo que lo que está sucediendo, para poner una metáfora-símbolo, pero también realidad, es como una grave desavenencia familiar. Es decir, de hermano contra hermano, de suegro contra nuera, de hijo contra padres.

Y lamentablemente, percibimos y vemos en la realidad, que cuándo se causa una de estas desavenencias-desarmonías-desequilibrios graves en la familia. Restituir y restañar y curar las heridas es muy difícil. ¡Muy difícil!

Indicar, que por favor, no sigan haciendo la herida-trauma más grande. Decir esto, no sé si tiene algún eco hoy cuándo los gritos son cada vez mayores.

– Puede, siguiendo al romanticismo y al idealismo alemán, que algunos colectivos-estratos sociales-ideologías, hayan querido montar, nuevos Estados, sobre las ideas de Cultura-cultura. Pero a día de hoy, teniendo en cuenta la situación mundial, con tantas variables imprevisibles, e impredecibles, hay que indicar dos realidades, «que no hay diferencia esencial entre alguien de Cádiz y alguien de Bilbao o entre alguien de San Sebastian y alguien de Barcelona, o alguien de Gerona y alguien de Toledo».

Toda la Península Ibérica, dividida actualmente en dos Estados, desde hace varios siglos, pero toda la Península Ibérica, tenemos esencialmente la misma cultura-Cultura, con pequeñas diferencias-matizaciones-diversidades, que no son esenciales, sino que permiten más riqueza, riqueza en todos los sentidos. Porque al final, los dedos y la mano son diferentes al hígado y al riñón, pero ambos órganos, más otras docenas, son esenciales, contribuyen a la unidad de un ser humano, de una persona, de un ser vivo, sea animal racional o menos racional.

– Para terminar y no cansar más, debo indicar a los que están gestando un cambio esencial en las estructuras sociopolíticas de la Piel de Toro, sea debido a que buscan la secesión, o buscan cambios sociopolíticos no moderados, que tengan en cuenta, que piensen en los siglos que llevamos unidos, y que sin esa unión, hoy, hoy no serían lo que son. Les guste o disguste.

Segundo, que piensen en sus nietos y biznietos, que la Península Ibérica dividida en cuatro o cinco Estados, será pasto de las ambiciones de multitud de entidades exteriores a dicho marco geográfico, y desde luego, entraremos en una dialéctica posible de conflictos y desavenencias muy graves, entre diversos territorios, si es que ya forman diversos Estados.

¿Tercero, en algunas zonas de este país o sociedad o Estado, si se divide en varios Estados, caerá estrepitosamente el estado del bienestar, con consecuencias imprevisibles e impredecibles, pero todas negativas…?

¡Y nadie, piense, que solo el paraguas de Europa, será suficiente, para detener la locura-irracionalidad, que parece se está apoderando, de una parte, no despreciable, del pueblo, de las clases medias, de las elites, a y en todos las regiones de esta Tierra de Conejos o Celtiberia o Hispania o España…! ¡Paz y bien…!

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