El director de La Razón se ríe de sus lectores después de vetar la opinión de su columnista estrella

El claudicante Marhuenda ‘defiende’ la libertad de expresión a las 24 horas de censurar y purgar a Ussía: “No necesitamos mordazas”

TRAS OBEDECER LAS ÓRDENES DE ATRESMEDIA Y CARGARSE A ALFONSO USSÍA PARA AGRADAR A SÁNCHEZ Y QUE CONCEDA MILLONARIAS SUBVENCIONES A LA CADENA

El claudicante Marhuenda ‘defiende’ la libertad de expresión a las 24 horas de censurar y purgar a Ussía: “No necesitamos mordazas”
Francisco Marhuenda (LA RAZÓN). PD

Hay que tenerlos bien puestos y tener una jeta de hormigón armado para que solo unas horas después de haberte cargado a la firma más emblemática de tu periódico salir a decir a los cuatro vientos que los ciudadanos no quieren mordazas.

Así es Francisco Marhuenda, a la sazón director de La Razón, que ha tenido todo el papo del mundo de salir en la contraportada de su periódico a parlotear neciamente sobre la libertad de expresión y la alergia que tiene a esta el gobierno de coalición del PSOE y Podemos.

Y decimos parlotear neciamente justamente después de haber comunicado a Alfonso Ussía que su artículo sería vetado a partir de este 25 de marzo de 2020.

Por supuesto, nadie duda de que la decisión, que tuvo que ejecutar el subdirector, Alfredo Semprún, partió desde las altas esferas para que el grupo Atresmedia, al que pertenece La Razón, pueda recibir las cuantiosas subvenciones del Ejecutivo de Pedro Sánchez y Pablo Iglesias para paliar la caída de ingresos publicitarios por mor del cese de actividad de muchas empresas debido a la pandemia del coronavirus.

Los movimientos comienzan a fraguarse el 23 de marzo de 2020, Mauricio Casals, presidente de La Razón y ‘Príncipe de las Tinieblas‘, se siente incómodo ante las tribunas de Alfonso Ussía y así se lo haría llegar al director. El 24 de marzo de 2020 el propio Marhuenda le comunica que a partir de la jornada siguiente Ussía tendría que compartir su contraportada con el propio director del diario de Planeta, lo que ya era en esencia en veto a la libertad de expresión del columnista.

Y es que Marhuenda, que está presto y dispuesto a defender sus sillas en ‘Espejo Público’ y ‘Al Rojo Vivo’, en Antena 3 y laSexta, respectivamente, no le tembló el pulso para cargarse temporalmente a su firma estrella y, en un giro surrealista, plantarse él en la contraportada para defender, ríanse ustedes, la libertad de expresión.

LA SURREALISTA TRIBUNA DEL DIRECTOR

Sí, este 25 de marzo de 2020 el director Francisco Marhuenda escribe cosas de este estilo sobre los nervios del Gobierno de Pedro Sánchez con las voces críticas del periodismo nacional:

Los españoles estamos sufriendo la mayor crisis sanitaria desde la Guerra Civil y el Gobierno de Pedro Sánchez ni puede ni debe pretender que no se le controle. Es estrambótico que la izquierda quiera someternos a una mordaza temporal exigiendo que no se pueda realizar ninguna crítica hasta que finalice esta terrible pandemia que está destrozando nuestra sociedad. España vive uno de los peores momentos de su historia reciente que está poniendo al límite nuestro excelente sistema sanitario y mostrando la grandeza de las personas que luchan contra una pandemia que está provocando una devastación en todos los ámbitos.

Se pone hablar pomposamente sobre los derechos y libertades, entre ellos los de la libertad de expresión:

Somos una gran democracia, una de las más importantes del mundo, y podemos asumir la lucha contra el coronavirus mientras se controla al Gobierno y se le critica con responsabilidad y rigor en aquello que consideremos que no ha estado acertado. ¿Qué democracia seríamos si el estado de alarma comportara una suspensión encubierta de nuestros derechos y libertades?

Añade, en el colmo del descaro, que un Gobierno no debe preocuparse por las críticas. Se referirá al de Tanzania, porque aquí está claro que no le ha importado amordazar a Ussía con tal de no ver peligrar ni su silla en Atresmedia ni las cuantiosas subvenciones a recibir por parte del grupo mediático:

Un Gobierno que esté tranquilo por las decisiones que ha tomado no tiene por qué preocuparse por las críticas. Al revés, tiene que recibirlas con satisfacción, porque será capaz de desmontarlas e incluso salir fortalecido. Los grandes políticos, los que denominamos estadistas, emergen siempre de situaciones excepcionales porque cualquiera es capaz de gestionar la normalidad. No entiendo los nervios que existen en la coalición que nos gobierna y que se hagan apelaciones a la responsabilidad. Una cosa es ser responsables, creo que lo es la inmensa mayoría de la sociedad y de la clase política, y otra muy distinta es convertirnos en unos mansos y sumisos ciudadanos.

E insiste en la idea de que al Ejecutivo se le puede y se le debe criticar:

¿Alguien cree que el Gobierno no hace política con sus decisiones? Lo hace queriendo y sin querer. Otra cosa distinta es que se politice artificialmente la crisis o que se actúe de forma partidista. Los políticos y los periodistas están en su derecho a expresar su opinión, a cuestionar aquello en que no se esté de acuerdo y en exigir responsabilidades si consideran que hay cosas que no se han hecho bien. Nunca una democracia ha salido fortalecida impidiendo las criticas o cuestionando a aquellos que no estén de acuerdo con un gobierno. Los ciudadanos somos lo suficientemente maduros como para no necesitar ni mordazas ni consignas.

CLUB PD – SÚBETE A LA OLA: Buscamos personas comprometidas que nos apoyen / Queremos seguir siendo un medio de comunicación libre

 

 

Te puede interesar

Autor

Juan Velarde

Delegado de la filial de Periodista Digital en el Archipiélago, Canarias8. Actualmente es redactor en Madrid en Periodista Digital.

Recibe nuestras noticias en tu correo

Lo más leído