La Monarquia española es lo mejor que ha tenido este país en democracia

Víctor Entrialgo: «El Rey y yo»

Entonces vino un tiempo confuso de epidemias y un grupo de facinerosos gilipollas que no trabajaron en su vida aprovecharon para poner el reino patas arriba

Víctor Entrialgo: "El Rey y yo"

Érase una vez un Reino donde vivía un Rey campechano. Todos vivían felices y contentos, muchos le rendían pleitesía y todos los años organizaban un concurso “Mi Rey y yo”, donde los níños pintaban dibujos para expresar qué era un Rey para ellos.

Pasó el tiempo, el Rey se hizo mayor y la gente se dió cuenta de un problema en el que no habían caído y era justamente que eran los adultos los que no sabían lo que era un Rey, ni sabían siquiera defender las instituciones que se habían dado a sí mismos.

Entonces vino un tiempo confuso de epidemias y un grupo de facinerosos gilipollas que no trabajaron en su vida aprovecharon para poner el reino patas arriba, incluida una campaña de desprestigio con putas y espías. Lo que parecía fuerte parecía que se caía en cuatro días.

Pero resulta que lo débil no era la Corona, sino el pueblo, que no era capaz de sostener la mejor de sus instituciones, la que durante cuarenta años, después de traer la democracia, había dado prestigio a la Nación en el mundo.

Un pueblo que no era capaz de defender sus mejores logros durante cuarenta años, aquellas donde no había podido meter sus manos la política. Un pueblo que no era capaz de desmontar el ataque de una panda de boyscouts comunistas ayudados por espias que se vengaban desde la cárcel con ayuda de una ministra de Justicia promocionada a fiscal general que alababa y celebraba como arma poderosa los dossiers de cama, espías chantajistas tratando de salir de la cárcel y princesas puticuplistas despechadas, venenosas, semiaristocráticas, semiestafadoras, semichantajeadoras y semidesnatadas, con menos clase que una choni poligonera de las que salen en Sálvame.

Aquel Rey había consagrado su vida y dado a su reino el mayor tiempo de paz, modernidad y prosperidad de toda su historia en más de cinco siglos. Había situado España en el mundo, donde jamás republicano alguno habría soñado, menos aún el ogro del pelo sucio, la verdulera mayor del reino y su bufón.

Evidentemente aquel Rey habia dado más a los españoles que todos los monstruos que asoman y, vulnerando la presunción de inocencia, dicen que se ha llevado. Si el Rey no sale el 23 F el Coletas, Maripí, Colau, Cuquín, esta gente, entre delincuentes, mangantes e hijos de papá, que nadie en el Reino sabe aún de donde han salido, estaban todavía corriendo. Éstos hijos de la envidia y la violencia están colocando al país al borde de una guerra.

Pero paradójicamente, los comunistas que expulsaron al Rey del concurso de dibujos, mostraron con ello sin querer lo acertado de la decisión del monarca. La historia que desconocen de Alfonso XIII y su infancia de Roma, la historia de Estoril. La monarquia siempre acaba siendo perseguida. Y como el Rey sabía que había mucho traidor mal hijodepatria por ahí suelto y el pueblo desagradecido no iba a salir en su defensa, preparó la salida para que no le pasase lo mismo de siempre. Y si fue así, que no lo sé, que está por ver, los hechos le darían la razón y demostraría que habría hecho bien.

Si la Corona Británica hubiese claudicado ante los escándalos que la han rodeado toda la vida, el último el del príncipe Andrés, no seria La Corona Británica y la Commonwealth no sería la comonwealth sino un grupo de guasap o de botellón y Elgar no hubiera compuesto Pompa y circunstancias.

La Monarquia española es lo mejor que ha tenido este pais en democracia. Democracia que no habriamos disfrutado sin la Monarquia. Cómo es posible que cuatro imbéciles hayan conseguido dañar y manipular la opinión pública en cuatro dias, eso es lo extraño, con el prestigio de una monarquia en todo el mundo, en las monarquias de todo el mundo, en Israel, en el mundo árabe, en la América hispánica, además de poner de relieve la importancia absoluta de la forma en política frente a estos ignorantes gilipollas enemigos de España que iban al parlamento en camiseta y ahora se han comprado un chalet y una chaqueta.

Todo para que un grupo de cretinos y memos con coleta y el pelo sin lavar, decidan cargárselo haciendo con su política infantiloide y comunista un daño incalculable a los intereses generales de una Nación que no se entera, donde la envidia siempre encuentra ocasión propicia. A punto de desaparecer como fuerza política por obra de un payaso presidente que se sirve de ésta tribu que quiere envenenar la Nación mientras se extingue.

Si tuviera que dibujar “el Rey y yo”, lo pintaría así. Sin la Monarquia borbónica de Juan Carlos I, España no sería mas que un conjunto de grandes empresas huérfanas y un montón de provincianos ruidosos ladrando por ser nación incapaces de crear ni favorecer la creación de nada y queriendo únicamente servir de almacén de cuatro fondos de inversión.

Y colorín colorado el Rey emérito volverá con su mérito, pero si en Septiembre no los páramos, estos facinerosos, como siempre, habrán acabado con todo.

Víctor Entrialgo

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