Y sigo con las tripas revueltas y la bilis descontrolada

«¡Quieto todo el mundo! Mal estamos y mal vamos»

El Rey Juan Carlos I paró el golpe decimonónico de Tejero-Milans-Armada a las 01:15 minutos del 24 de febrero de 1981

Rey Juan Carlos 23F

Aún tengo las tripas revueltas y la bilis descontrolada después de haber escuchado al traidor y renegado diputado independentista Gabriel Rufián Romero decir el 23 de febrero de 2021 que “muy pronto se sabrá el papel de la Casa Real en el 23F” y oírle leer su parte en el manifiesto conjunto de los demás rufianes -ERC, JxCat, PdeCat, CUP, EH-Bildu y BNG-, una parroquia sobrerrepresentada en el Parlamento y en el espacio mediático, exigiendo “acabar” con el “régimen del 78”. Unos lectores que el 23F de 1981 o no habían nacido o vestían pañales y portaban chupete. ¡Vivir para ver!

Y sigo con las tripas revueltas y la bilis descontrolada porque el 40 Aniversario del 23F se ha celebrado sin su héroe: el Rey Juan Carlos I, el que nos trajo la democracia en 1978 y frenó el 23 de febrero de 1981 la embestida contra la Constitución recién estrenada, tras una cruenta Guerra Civil y 40 años de dictadura. Y este hombre, presionado por el actual Gobierno por sus irregularidades fiscales ya subsanadas, tuvo que dejar España el 3 de agosto de 2020 e instalarse en Abu Dabi, gracias a la hospitalidad de su amigo Mohamed bin Zayed al Nahyan, príncipe heredero de Emiratos Árabes Unidos (EAU), uno de los Estados árabes que, también gracias al Rey Juan Carlos y a su amistad con ellos, libraron a los españoles de las penurias energéticas que sufrieron muchos países europeos tras las crisis mundiales de petróleo de 1973 y 1979.

Por eso como español y periodista que el 23F de 1981 estuvo en su puesto de trabajo de subdirector de EFE Nacional transmitiendo al mundo textos y fotografías de lo que pasaba para defender la Constitución y nuestras libertades públicas, me ha dolido ver al as de aquél día desterrado de facto en Abu Dabi, acogido a su protección y forzado a vivir desde 7.562 kilómetros de distancia la efeméride de un día histórico que, para más desgracia y palpable demostración de nuestro fracaso educativo como Nación, sólo saben de su existencia un 29% de los jóvenes españoles menores de 34 años (encuesta NC Report). Como dice la máxima romana, “los pueblos que olvidan su historia están condenados a repetirla”.

El Rey Juan Carlos I paró el golpe decimonónico de Tejero-Milans-Armada a las 01:15 minutos del 24 de febrero de 1981, apareciendo en TVE, iniciando lo que después se llamó “la noche de los transistores”, restableciendo la legalidad y propiciando manifestaciones en toda España en defensa de la democracia, la libertad y la Constitución. Y el Rey Felipe VI, siguiendo el ejemplo de su padre 36 años después y también por televisión, tuvo que frenar otro levantamiento: el del 1 de octubre de 2017, en Barcelona, revestido de insurrección posmoderna pero con el mismo fin: saltarse la Constitución, quebrar la convivencia y declarar la independencia unilateral de una parte de España.

Pero a las 9 de la noche del 3 de octubre de 2017, S.M. el Rey rompió el silencio que muchos ciudadanos denunciaban, se pronunció con firmeza y determinación contra el desafío secesionista y dio la vuelta a la situación, activando el Estado y sirviendo de revulsivo a la movilización de cientos de miles de catalanes no independentistas que salieron a la calle al día siguiente para demostrar su oposición a la secesión. Desde entonces y a pesar de los pesares (gobierno regional, educación y medios públicos aún en manos de independentistas) y de contar en el Gobierno de coalición con comunistas independentistas, solo un 30% de los catalanes se declaran partidarios de romper España.

Lo que les escuece a los rufianes y la razón por la que braman contra la Monarquía es porque el Rey nos ha salvado dos veces la democracia y una la unidad de España, que es lo que ellos quieren romper y por lo que saben que es condición sine qua non cargarse primero la monarquía y diluir después España, importándoles una higa que los fragmentos sean monarquía, república, democracia, dictadura o territorio anexionado a Marruecos.

JORGE DEL CORRAL

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Autor

Jorge del Corral

Hijo, hermano y padre de periodistas, estudió periodismo en la Escuela Oficial de Madrid. Ha trabajado en cabeceras destacadas como ABC y Ya. Fue uno de los fundadores de Antena 3 TV. Miembro fundador de la Asociación de Periodistas Europeos (APE) y del Grupo Crónica, creador de la Academia de las Ciencias y las Artes de Televisión (ATV) y fundador de la Unión de Televisiones Comerciales (UTECA). Un histórico de la agencia EFE, donde fue subdirector y corresponsal en Roma.

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