Se nos ha vendido que el futuro será más verde, más digital, resiliente e igualitario, transversal y con perspectiva de género… Pero han callado, como zorros, que sobre todo será más ignorante, inculto, crédulo y manipulable, amén de fanático a la hora de creer y defender todo lo que ordene y disponga el sátrapa de turno.
La mentira no es pecado.
La ventaja que tienen los ´vendedores´ de la pretendida ´superioridad moral de la izquierda´, es que para ellos la mentira no es pecado, por la simple razón que su ateísmo les impide comulgar con los famosos mandamientos de la Ley de Dios. Es más, utilizan habitualmente la mentira a la hora de sustentar sus particulares ´dogmas de fe´, como los articulados en el catecismo de la Agenda 2030.
Esta ´barra libre´ a la hora de mentir, podría convertir a los zurdos ideológicos en ´jugadores de ventaja´, sino fuera porque en el mundo aún somos mayoría los que procedemos de una época en la que se valoraba y primaba la lectura, el estudio, la cultura, el esfuerzo y la excelencia.
No estudies; el social comunismo te ´aprueba´.
Tal vez sea por eso que se intenta construir una nueva sociedad más obediente e inculta que acate sin debatir ni cuestionar, las verdades supremas del Sánchez de turno. Valga como ejemplo que hasta ahora un alumno solo podía graduarse en ESO si lo aprobaba todo o si suspendía un máximo de dos asignaturas, siempre que no fueran Matemáticas y Lengua al tiempo. Ahora, con la nueva ley ́´sanchista ́ no hay límites. No es que hayan bajado el listón; es que ya no hay listón.
No sé si con ello persiguen terminar con la fuga de jóvenes españoles titulados al extranjero; pero lo van a conseguir. Y no porque no se quieran marchar fuera, sino porque nadie contrata titulados ´catetos´, como ingenieros; y mucho menos, como médicos.
En este ´culturizador´ orden de cosas, el gobierno de Pedro Sánchez ha sacado el ´bono cultural´; un producto descaradamente electoralista y clientelar, dirigido para jóvenes empadronados que cumplan los 18 años durante el 2022; es decir, que puedan votar a Sánchez.
La escopeta no va incluida.
Por supuesto que en las condiciones del bono cultural se establece que los 400 euros se puedan gastar íntegramente en videojuegos. La compra de la escopeta, por si a los padres se les ocurre cortarle la wifi ´al niño´, como castigo por el capazo de suspensos que ha obtenido, no va incluida en el bono… De momento.
La mentira como arma, y la incultura como instrucción.
Y cuento lo de la mentira como arma, y la incultura como condición, a la hora de imponer la dictadura de los cánones de la Agenda 2030, a raíz de haber leído en una ´docta ´ web vegetariana/vegana, una lista de famosos vegetarianos.
La era de los expertos y ´las evidencias´.
Tras leer el ´manifiesto´ redactado –supongo- por un comité de expertos como el que asesoraba a Sánchez durante la pandemia, me ha llamado la atención dos cosas.
La primera es que en el listado de vegetarianos ilustres, se han olvidado incluir el nombre de Adolf Hitler, de cuyo fanatismo vegetariano hablé no hace mucho.
La segunda cosa que me ha llamado la atención es que dicho listado va encabezado, ni más ni menos, por el mismísimo Leonardo da Vinci. ¡Touché, carnívoros!
¡Buen fichaje para la causa vegetariana!… si no fuera porque el genio Da Vinci nos dejó -dentro de su valioso legado- sus recetas de cocina favoritas, las cuales han sido traducidas y publicadas en la mayoría de idiomas. En España el libro que recoge éstas, lleva por título: “NOTAS DE COCINA DE LEONARDO DA VINCI”.
Leonardo da Vinci; el ilustre vegetariano.
Comprobemos ahora el vegetarianismo de Da Vinci, conociendo algunas de las recetas que dejó escritas para la posterioridad, pero no sin antes de que les confiese que un servidor, a pesar de ser omnívoro, prefiere mil veces comerse una lechuga sin aliñar, antes que catar alguna de las ´delicatesen´ que ofrece el menú del ´vegetariano´ Da Vinci. Veamos.
BROCHETA DE OREJAS DE CERDO:
Debe cortarle las orejas a su cerdo y rasparlas y limpiarlas con mucho cuidado (especialmente el interior) y luego echarlas en agua hirviendo a la que deberá agregar una zanahoria (otros prefieren agregar una por oreja). Después se las colocará en la brocheta, alternadas con ciruelas y hojas de laurel, y se pondrán a fuego por dos minutos. Deben servirse con polenta.
* [Lo que no explica Da Vinci es si al gorrino había que matarlo, o se le indultaba tras la salvaje mutilación para ver si le volvían a crecer las orejas].
PASTEL DE CABEZA DE CABRA:
Parta en dos a lo largo la cabeza de una cabra y quítele la lengua y los sesos. Hierva lo restante en agua junto con una ramita de perifollo y una zanahoria. Cuando hayan pasado tres horas, póngalo en una fuente forrada -con todo el líquido- cubriéndolo con una capa de polenta dura. Acompáñelo con salsa verde, preparada con la lengua y los sesos cortados finos y cocidos con flores de perejil.
* [Aquí la pobre cabra no sobrevive ni aunque la ingresemos en la clínica privada favorita de Carmen Calvo].
PATAS DE CERDO CON QUESO DE MANTUA A LA POLENTA:
Se debe extender la polenta en una capa delgada encima de una plancha de mármol y cortarla en trozos pequeños. Rellenarlos con las patas ya cocidas, cortadas en rebanadas, agregar el queso y cerrarlas. Luego freír hasta que estén crocantes y doradas en grasa de cerdo.
BIBLIOGRAFÍA: – NOTAS DE COCINA DE LEONARDO DA VINCI (5ª ED.), JONATHAN ROUTH , COLECCIÓN TEMAS DE HOY, 1999 – ISBN 9788484604938.

