La explicación a por qué Mario Draghi llamó ´Antonio´ a Pedro Sánchez podría ser un modo irónico de llamarle ´falso´, y no porque San Antonio de Padua (el ´Antonio´ de Italia) fuese falso, que no lo fue, sino porque ni se llamaba Antonio, ni era italiano de Padua, sino que se llamaba Fernando Martim de Bulhões e Taveira Azevedo, y era portugués de Lisboa.
Algo parecido a Santillana del mar, que ni es santa, ni llana, ni tiene mar.
Esa podría ser una explicación de por qué en Draghi llamó Antonio a Pedro.
Sin embargo, la explicación más sencilla sería que Sánchez, fuera de España, es tan irrelevante e invisible, que no saben ni cómo se llama.
Para llegar a dicha conclusión, lo único que he hecho es aplicar el principio metodológico de ´LA NAVAJA DE OCKHAM´, según el cual “en igualdad de condiciones, la explicación más sencilla suele ser la correcta”.
¡Grazie, Mario!

