Stefan Zweig escribió que quienes anuncian que luchan en favor de Dios son siempre los hombres menos pacíficos de la Tierra. Como creen percibir mensajes celestiales, tienen sordos los oídos para toda palabra de humanidad.
Personalmente me produce inquietud la utilización banal del nombre de Dios; me produce resquemor el espíritu mesiánico de EE.UU. autoerigido como salvador del mundo; y me produce horror cuando contemplo que las guerras, antaño fanáticas y tribales, se han convertido en la actualidad en pingües negocios comerciales, en los que lo que menos importa es quién tiene la razón, sino qué apuesta es la más rentable y lucrativa para los intereses de los señores de la guerra.
“AQUEL QUE NO ESTÁ CON NOSOTROS ESTÁ CONTRA NOSOTROS”.
George Bush proclamó ante los militares destinados en Afganistán, el 21 de noviembre de 2001: “Aquel que no está con nosotros está contra nosotros” (invirtiendo la frase de Jesucristo en el Evangelio); “Sabemos que Dios no es neutral”; “Estamos al inicio de una intervención militar que será larga. La intervención en Afganistán tan solo es el principio de la guerra contra el terror. Durante muchos años y en todo el planeta tendremos que combatir a los malvados”. Lo que no contaba Bush en su arenga es que “los malvados” los creó la CIA en Afganistán, en la época de la Guerra fría, tal y como veremos más adelante.
¿QUIÉNES ERAN LOS MALVADOS?
Pero quiénes son los malvados, pregunto yo. Pues los malvados eran, cuando el discurso de Bush, los integristas islámicos, y sin embargo ahora, en la guerra civil de Siria, EE.UU. ha estado apoyando a los rebeldes capitaneados por los integristas islámicos. ¿En qué quedamos?
Porque la IIª Guerra del Golfo se justificó (amén del consabido “Dios está con nosotros”) en base a unas “armas de destrucción masiva” que hasta la fecha aún no han aparecido, y ahora se justifica el ataque a Siria, en base a una teórica utilización de armas químicas por parte de las fuerzas gubernamentales del presidente Assad, que aún está por probar si realmente se han utilizado y, de ser así, quiénes han sido realmente los autores.
DE OCA A OCA Y TE BOMBARDEO PORQUE TE TOCA.
EE.UU. comenzó bombardeando a las fuerzas del gobierno sirio que luchaban contra los rebeldes islamistas, y ahora se dedica a bombardear a los rebeldes islamistas. ¿Locura? No. Negocios. Y mientras, los países de la Unión Europea haciendo de palmeros. Pero en el colmo de la incongruencia ahora va EE.UU. y comienza a bombardear a los islamistas.
HITLER SIMULÓ UN ATAQUE POLACO PARA OCUPAR POLONIA. EE.UU. UTILIZÓ LA EXCUSA DE LA VOLADURA DEL MAINE, PARA DECLARAR LA GUERRA A ESPAÑA Y ´ESQUILMARLE´ LAS ÚLTIMAS COLONIAS DE ULTRAMAR.
No olvidemos que la ´casual y oportuna´ voladura del acorazado estadounidense Maine, el 15 de febrero de 1898, fue la excusa para que EE.UU. declarase la guerra a España, y como consecuencia de ésta, acabáramos perdiendo Cuba, Puerto Rico, Filipinas y Guam, colonias que pasaron a ser controladas por los estadounidenses.
EL CASO DE AFGANISTÁN.
El problema, hoy en día, es que el gran enemigo de EE.UU. sigue siendo Rusia, y el régimen sirio es su aliado tradicional. Así pues, si hay que financiar y armar a los integristas islámicos, para perjudicar a los rusos, pues se les financia y se les arma, ¡faltaría más! Ya lo hicieron en su época en Afganistán, convirtiendo aquellas áridas tierras en el Vietnam soviético.
Bin Laden fue financiado por la CIA en la lucha contra las tropas de la Unión Soviética en Afganistán en plena Guerra Fría. El apoyo iba desde la instrucción en combate hasta la entrega de armamento, y fue precisamente allí en donde nació Al Qaeda, bajo los auspicios de la CIA.
Y EN SIRIA, MÁS DE LO MISMO.
La historia se repite de nuevo, ahora en Siria, y EE.UU. vuelve de nuevo a apoyar a los integristas islámicos y sus bandas rebeldes, asesinos y torturadores de cristianos, con tal de debilitar el poder ruso en dicha área geográfica. Menos mal que esta vez no han entonado el canto de los cruzados: ¡Dios lo quiere!
¿Quiénes son los malvados? Pues no lo sé; porque por lo que respecta a la kafkiana intervención de EE.UU. en Siria, la palabra “malvados” se me antoja como delicadamente ´ amariposada´ para estos ´pájaros ´ con ínfulas mesiánicas.
Putin por su parte parece que no ha querido quedarse atrás a la hora de fichar a Dios como jugador de su equipo. No sé si por fe, marketing, o simplemente porque le da la gana.

