Cambiemos de tercio, aunque no de bastardos

Mercaderes de sangre

Lo que subyace tras la GLOBALIZACIÓN no es la consecución de UN MUNDO MEJOR, sino el lograr UN MERCADO MEJOR

Globalización

«A los inversionistas no les importan las guerras; simplemente no les gusta esperar por mucho tiempo a que éstas inicien, y tampoco esperar mucho a que concluyan».

Esta frase, capaz de hacer hervir la sangre de cualquier persona que tenga un mínimo de humanidad, apareció publicada en un famoso diario británico de información económica, poco antes de la invasión de Irak por tropas de EE.UU. y Gran Bretaña.

La frase que viene a continuación, bien pudo haberla dicho un alto ejecutivo de una multinacional especializada en grandes obras públicas:

«LA VERDAD ES QUE RESULTA PARADÓJICO QUE EL GOBIERNO ESTÉ PIDIENDO PRESUPUESTOS A DETERMINADAS EMPRESAS, Y FIRMANDO CONTRATOS, PARA RECONSTRUIR PUENTES, HOSPITALES, Y EDIFICIOS PÚBLICOS, DE UN PAÍS AL QUE NO SOLO AÚN NO SE HA BOMBARDEADO, SINO QUE ENCIMA NI TAN SIQUIERA SE LE HA DECLARADO LA GUERRA».

Si desean saber de qué gobierno estamos hablando y cuál era el país que había que reconstruir, no tienen más que darle un vistazo a los enlaces que figuran al final del presente artículo.

Aquí cabría mentar a los tan de moda MERCADOS DE FUTUROS, que cada vez tienen más presencia en la economía mundial. Se trata del comercio sobre producciones futuras de productos a un precio fijado de antemano, arriesgando sobre la cotización real que obtendrá el producto concreto en el momento de su obtención… Por ejemplo, el caso de las licitaciones para la reconstrucción de un país, antes que éste ni tan siquiera imagine que en breve va a ser devastado por una ´oportuna´ guerra.

Se afirma con excesiva frivolidad, no sé si por ignorancia o candidez, que en la guerra nunca hay ganadores, sino que todos pierden. ¡FALSO! Si en las guerras todos salieran perdiendo, simplemente, no habría guerras. ¿O no?

En fin, cambiemos de tercio, aunque no de bastardos.

Si hay una palabra maldita en el Nuevo Orden Mundial de los Mercaderes que nos subyuga, uniforma y adocena, mediante la globalización, es la palabra PATRIA y los valores diferenciadores que ésta conlleva, al entorpecer la creación de un único mercado mundial.

Al final, no es nada personal contra los patriotas; simplemente son negocios.

Porque no olvidemos que lo que subyace tras la GLOBALIZACIÓN no es la consecución de UN MUNDO MEJOR, sino el lograr UN MERCADO MEJOR (para las grandes multinacionales), más rentable y más eficiente a la hora de producir beneficios.

“Las patrias y el patriotismo”, en este NUEVO ORDEN, tan solo será tolerado y hasta fomentado puntualmente, y siempre para ´liarla´, cuando así convenga a los intereses de la industria armamentística y las multinacionales especializadas en la reconstrucción de países arrasados por la guerra.

El resto de las naciones, se tendrán que conformar con ser amorfos ´países´, vulgo amebas, descafeinados y desnatados; a beber ´Caca Cola´, y rebozarse de colesterol las arterias en el ´McRata´ de turno.

NOTA: Sin contar la actual guerra en Ucrania, recordemos que desde que finalizó la Segunda Guerra Mundial, unos 30 millones de personas han perecido en los diferentes conflictos armados que han sucedido en el Mundo.

CONTRIBUYE CON PERIODISTA DIGITAL

QUEREMOS SEGUIR SIENDO UN MEDIO DE COMUNICACIÓN LIBRE

Buscamos personas comprometidas que nos apoyen

COLABORA
Autor

Antonio Gil-Terrón Puchades

Antonio Gil-Terrón Puchades (Valencia 1954), poeta, articulista, y ensayista. En la década de los 90 fue columnista de opinión del diario LEVANTE, el periódico LAS PROVINCIAS, y crítico literario de la revista NIGHT. En 1994 le fue concedido el 1º Premio Nacional de Prensa Escrita “Círculo Ahumada”. Ha sido presidente durante más de diez años de la emisora “Inter Valencia Radio 97.7 FM”, y del grupo multimedia de la revista Economía 3. Tiene publicados ocho libros, y ha colaborado en seis. Actualmente escribe en Periodista Digital.

Lo más leído