El 5 de julio de 2020, hace ahora más de dos años, durante un acto de campaña de las elecciones autonómicas de Euskadi, Pedro Sánchez, ´más chulo que el ocho´, vociferó: “¡HEMOS VENCIDO AL VIRUS Y DOBLEGADO LA PANDEMIA!”.
Más de dos años, y decenas de miles de muertos después, Pedro Sánchez ha dado positivo en covid-19, lo cual, verborrea ´monclovita´ e ingeniería semántica aparte, presuntamente parece indicar que, o no se había vacunado, o que si se había hecho, de poco le ha servido a ´Antonio´.
Un servidor, que por edad forma parte de la población clasificada como de alto riesgo (en cuanto al ´puto virus chino´ se refiere), desde el comienzo de la pandemia ha tenido contacto, sin saberlo, con personas ´infectadas´ que posteriormente (a pesar de estar vacunados) han dado positivo en covid-19, sin yo haber sufrido contagio alguno a pesar de haberme relacionado con ellos.
Cuando comento esta ´curiosidad´ lo primero que me dicen es que me he librado gracias a estar vacunado. Para qué discutir y decepcionarlos contándoles que en realidad nunca me he vacunado contra el covid-19, resistiendo con ardor numantino el bombardeo mediático gubernamental, así como el discurso de odio y criminalización contra todos aquellos que nos hemos negado a ser ´pinchados´, y que posiblemente seamos bastantes más de los que nos cuentan en las ´cocinadas´ estadísticas. A pesar de ello reconozco que somos minoría, por lo que es normal que a la mayoría, los ´vacunados´, no le guste, y hasta le moleste, lo que hoy cuento, que no es más que la verdad que personalmente he vivido. Lo siento, pero no tengo otra.
Por último tan solo aclarar que estoy a favor de las vacunas ´vacunas´, ¡cómo no estarlo!, y que también estoy a favor de los experimentos, pero que, para estos último, no cuenten conmigo como ´conejillo de indias´. A buen entendedor, con pocas palabras basta.
Aun a riesgo de terminar mis días como el protagonista de “LA CAVERNA” de Platón, recomiendo la lectura del artículo de la doctora Gina Maranto titulado “COVID-19, SOSPECHAS DE EUGENESIA BAJO EL DISFRAZ DE LA BIOÉTICA”, que pueden leer en:
NOTA: Gina Maranto recibió su doctorado (de los de verdad) en la Universidad Johns Hopkins en 1980. Es una escritora científica galardonada que desde 1982 ha cubierto los campos de la biomedicina y el medio ambiente y ciencias de la Tierra . Sus artículos de opinión han aparecido, entre otros sitios, en Discover, The Atlantic Monthly, Scientific American, y The New York Times. Es autora del libro “BÚSQUEDA DE LA PERFECCIÓN: EL IMPULSO PARA CRIAR MEJORES SERES HUMANOS” publicado en 1996), un estudio sobre los intentos de alterar la naturaleza normal de los nacimientos, así como una crítica hacia las nuevas tecnologías reproductivas; unas técnicas, las que en la actualidad se desarrollan, que hubiesen provocado erecciones múltiples al mismísimo Führer.

