El ponerle nombre a la mentira,
Afortunadamente o por desgracia,
Hoy todos tenemos la misma opinión:
Unidos en la paz o por la ira,
Porque todo vale en democracia,
El de Pedro Sánchez Pérez-Castejón
Le viene como anillo al dedo,
A narciso nos huela o a pedo;
*
La ha hecho suya de tal manera,
Que ya no es que no sea su doble,
Pues es mucho más profunda la cuestión;
La mentira en él, por dentro y por fuera,
Se enmarca en madera de roble,
Para ataúd de quienes le niegan el don
De seguir siendo en la actualidad
El único poseedor de la verdad;
*
Si, pendiente de sí mismo, alguna vez
Se equivoca, o se le escapa: … ¡campanas
al vuelo!, … puesto que no siendo cierto
Lo que ha dicho, para que su olor a pez
Podrido no se expanda, pone ganas
Ad summum para él no oler a muerto,
Bebiendo nosotros caldo de perdices …
¡Tengamos que taparnos las narices!.
II
Genio y figura hasta la sepultura;
Pero antes que nada es preciso
Saber que a lo que huele su piso
No es a gloria, … ¡huele a basura!;
*
Jornada tras jornada, si algo dura
Que huela a gloria este Narciso,
Que gobierna media España proindiviso
Con Puigdemont y Aitor, es su andadura,
*
Que está ya más cerca del decomiso
Por estos sátrapas de baja estatura
Política y alto compromiso
*
De, cuanto antes, dejarla a la altura
Del betún, nos veremos en la dura
Realidad de … ¡un Infernal Paraíso!

