Me considero una persona caballerosa, pacífica, tolerante, educada y respetuosa con todo el mundo, sin distinción de género, raza, credo o ideología.
Ahora bien, con los matones de patio de colegio, los ´chuloputas´, los violentos, los intolerantes, los maleducados, los irreverentes, y los sátrapas con síndrome de Supermán, tengo la cortesía y delicadeza de responderles en su mismo idioma, simplemente para que me comprendan y evitar así incómodos equívocos en el futuro que me hagan perder el tiempo.
¡Qué ganitas les tengo!
Más en Columnistas
CONTRIBUYE CON PERIODISTA DIGITAL
QUEREMOS SEGUIR SIENDO UN MEDIO DE COMUNICACIÓN LIBRE
Buscamos personas comprometidas que nos apoyen
CONTRIBUYE
Home