Peter Albert David Singer, uno de los iconos del veganismo y autor del libro “Liberación animal”, por un lado, defiende la no explotación animal, al tiempo que por otro -farisaicamente- sienta las bases para el infanticidio ´justificado´; el asesinato de bebés, políticamente correcto.
En este orden de cosas, Singer, en unas declaraciones realizadas al periódico “The Independent”, afirmaba: «El infanticidio debe ser excepcional y controlado de forma legal, pero no se debería excluir, como no se excluye el aborto” … “No creo que siempre sea malo matar a un ser humano inocente” … “simplemente, matar a un niño no es equivalente a matar a una persona”. Singer sostiene que el derecho a la vida está graduado y definido por ser persona, lo que significa ser racional y autoconsciente. Concretamente, Singer, de momento, propone un período de 28 días tras el nacimiento, durante el cual se podría matar a los recién nacidos, si éstos no fueran perfectos.
La foto ilustrativa del presente post recoge la imagen de un bebé de veinte días, con síndrome de Down, el cual entraría dentro de los supuestos del ´infanticidio justificado´ de este Herodes ´woke´. Lo que no indica este siniestro y ecológico personaje, es si los gastos de la ejecución deberían de ser sufragados por el Estado, o sea, por los contribuyentes. Vaya pregunta más tonta.
De cualquier modo, caso de progresar las propuestas de este profeta de la 2030, ya verán ustedes lo que tarda la progresía chillona en montar manifestaciones para exigir que la aplicación de la pena capital a los bebés no perfectos, sea de barra libre y gratis total. ¿Apostamos?
Perdón, pero las náuseas me pueden y necesito vomitar…

